sections

Personas que cuidan personas


19
19 points

Hace algunas semanas, salió a la luz pública el tratamiento psiquiátrico por TOC (Transtorno Obsesivo Compulsivo) que se realiza el diputado Gabriel Boric, haciendo que el tema de salud mental se converse de manera transversal en el país. Sin embargo, ya pasados unos días, me surge la percepción de que como en otras oportunidades se diluye la necesidad de poner atención a este problema, soslayándolo nuevamente a lugares de tercera línea.

La Salud Mental en nuestro país ha sido por siempre un área de desarrollo que ha supuesto un gran desafío a las administraciones gubernamentales de turno. La Organización Mundial de la Salud considera como prioritario la prevención y el tratamiento, involucrando para sus programas a la OCDE y el Banco Mundial. Tenemos el registro de que Chile es un país con altas tasas de enfermedades mentales (23,2%, de la población), incrementándose este porcentaje año a año, esto a pesar de los esfuerzos que se realizan por controlar estos indicadores. Claramente, esto no se ha sido lo suficiente en el control sanitario. Dentro de mi práctica diaria, me encuentro de manera alarmante con la necesidad de atención en salud mental, por ejemplo, de funcionarios que trabajan en atención clínica de todo tipo. Al parecer, la mayoría no posee una alternativa de atención, que sea expedita y facilitadora en este sentido. Relojes control, presiones de jefaturas, mala relación con pares, horario de turnos, el estigma de sufrir “algo mental”, entre otras variables, hacen que la persona genere de manera constante sintomatología física y psicológica, traducido en estrés; colapsando finalmente, e influyendo directamente en la calidad de su atención hacia el usuario de los servicios de salud.

Lo anterior genera sentimientos de frustración en muchas oportunidades con el usuario que consulta, con lo que esto conlleva (necesidades de todo sentido). De ahí, el usuario percibe que la atención es abusiva completando el círculo con la queja a las jefaturas y subdirecciones. Que a la vez, se traduce en ocasiones, no pocas, en notas de demérito hacia su función laboral impidiendo con esto el libre desarrollo en la carrera funcionaria. Todo lo anterior, da como resultado una mayor desmotivación y aumento de sintomatología de estrés, generándose el síndrome de agotamiento profesional (bornout) por ende la frustración diaria de tener que lidiar con las necesidades de pacientes, siendo ellos mismos pacientes del sistema.

Es una necesidad de la autoridad correspondiente, los departamentos de RRHH y las jefaturas directas de los establecimientos el garantizar la posibilidad de que el funcionario pueda acceder a instancias de reparación psicológica, una medición periódica del clima laboral en la unidad en la cuál trabaja. Todo en pro a la prevención de patologías mentales que inciden directamente en la atención del público con necesidades hospitalarias. Acá cumple un rol de importancia la psicoterapia clínica para el tratamiento del sufrimiento mental, sumado al acceso a medicación psiquiátrica. Los estudios demuestran que la psicoterapia en combinación con medicación es más eficiente en la disminución de recaídas. Es más, se ha demostrado que la psicoterapia es capaz de modificar la expresión genética al igual que lo hacen los fármacos, pensando en la cada vez mas baja posibilidad de que las personas accedan a tiempo con un especialista psiquiatra, siendo esta es una real alternativa por lo mismo.

Es esperable que el diputado Boric y otros honorables, logren a partir de su experiencia y cargo en el congreso poner una agenda permanente con respecto al tratamiento de enfermedades mentales, de la importancia que las personas tengan una periodicidad garantizada y más expedita atención en salud mental, rompiendo el círculo de la patología. Es un trabajo arduo, pero no imposible, soy optimista. Un gran desafío para nuestras autoridades, jefaturas y departamentos de RRHH de organizaciones públicas y privadas en pro de la salud de todos.

SUSCRÍBETE A LAS EDICIONES OPINIÓN.CL

Suscríbete a nuestra lista de envío y recibe nuestro contenido

Gracias por suscribirse.

Algo salió mal.


Marcelo Maureira

Psicólogo Clínico, MBA en Salud.

0 Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

16 + 2 =