2 de octubre: Día Internacional de la No Violencia




El pasado martes 2 de octubre se celebró el Día Internacional de la No Violencia. Esto en conmemoración del aniversario del nacimiento de Mahatma Ghandi (2 de Octubre de 1869) líder del movimiento de la Independencia de la India y pionero de la filosofía de la no violencia.

La violencia no solo se manifiesta con un ojo morado, un insulto o un golpe, también nos enfrentamos a un tipo de violencia menos evidente, que se esconde en situaciones supuestamente “normales”, que prácticamente pasa desapercibida.

En estos tiempos de violencia explícita, deberíamos ser capaces de identificar la llamada “violencia silenciosa”, aquello que justamente se nutre de su invisibilidad para actuar con impunidad. Abuso sexual, abandono, bromas descalificatorias, chismes malintencionados con el fin de instalar imágenes negativas sobre otros. Para la ONU, la violencia simbólica y/o silenciosa se nutre de “todas aquellas prácticas que no parecen explícitamente violentas, pero que naturalizan y perpetúan la desigualdad”.

¿Quién no se ha reído de un chiste racista, sexista u homofóbico? Esto nos convierte no solo en testigos de la denominada violencia simbólica, sino que además en cómplices.

En Chile, hay atisbos de toma de conciencia en relación a la violencia: se ha cambiado la forma de ver a la mujer, se ha aprobado la Ley Zamudio, la de Igualdad de Género y se ha propuesto una Ley de Educación Emocional entre otros. Pero aún queda mucho por hacer. Estamos en un país donde todavía hay que explicarles a los sacerdotes que no deberían tocar sexualmente a los niños.

Es fundamental tomarle el peso al poder del lenguaje y como este construye nuestra realidad como individuos y como sociedad. Tomar conciencia de cuáles son nuestros verdaderos prejuicios y cómo actúan generando incoherencia entre lo que decimos y hacemos. Es aquí donde se debe enfatizar qué más que un lenguaje inclusivo, lo que necesitamos reconocer y aprender es un lenguaje no abusivo ni mucho menos violento. Y practicar cada día, la coherencia entre nuestros sentimientos, pensamientos y acciones.

 

Síguenos