Consenso en expertos: El plebiscito no se puede llevar a cabo el próximo mes




Más allá de la forma, existe coincidencia en que la consulta del 26 de abril no puede realizarse dada la realidad nacional por el coronavirus que ya suma 342 contagiados, según cifras oficiales. Ante esto, varias voces han salido a entregar sus propuestas para llevarlo a cabo de la mejor manera y en la fecha más adecuada.

Desde Fundación Participa, su presidente Daniel Ibáñez, reconoce que el retraso es necesario y, de paso, instó al gobierno a tomar una definición lo más rápido posible.

“Como Fundación Participa emplazamos al gobierno a terminar con la incertidumbre y tomar una definición respecto al aplazamiento del plebiscito. Tenemos la convicción de que las condiciones sanitarias no permiten tener un proceso electoral adecuado y que haga posible una participación que garantice legitimidad a esta instancia histórica y tan importante para nuestro país”, expresa Ibáñez.

En ese sentido, subraya que mover la fecha es una necesidad imperiosa, aunque recalca que la propuesta del 6 de septiembre desde algunos senadores es complicada, debido a que se toparía en un espacio muy cercano con las municipales y eventualmente con la de los constituyentes.

“Creemos que debe aplazarse sin lugar a dudas. En cuanto a la fecha, es un tema complejo que se establezca en septiembre ya que tendríamos elecciones en dicho mes, en octubre y diciembre, lo que a nuestro juicio es excesivo”, reflexiona.

En la misma línea, el abogado y coordinador del Comando Independiente El Tabo Aprueba, Rodrigo Tobar Gallardo, señala que la fecha del 6 de septiembre no es la mejor opción, argumentando que sobrecargar el año con comicios puede jugar en contra en materia de participación, pues en Chile el voto es voluntario.

“La propuesta del 6 de septiembre no me parece apropiada, estamos en un complejo momento social y mantener la idea de realizar elecciones por separado, en actos distintos, es lo menos práctico para el ejercicio de democracia”, sostiene Gallardo.

“No perdamos de vista que en nuestro país el voto es voluntario, por ende, sobrecargar un año con elecciones, con ejercicios de mitigación a la pandemia, nos podría jugar en contra, pues este momento exige medidas certeras para que la mayor cantidad de ciudadanos concurran a los locales de vocación. Concentrar todos los actos electorales en uno solo asoma como el método correcto y más seguro”, aconseja.

En tanto, el concejal de Renovación Nacional de Lo Prado, Camilo Morán, concuerda que se debe aplazar el plebiscito. Sin embargo, matiza ya que no le parece un despropósito llevar a cabo el plebiscito en septiembre pues, a su juicio, le daría un simbolismo, considerando que hasta 1970 las presidenciales se llevaban a cabo en esa fecha.

“Ya no existen ni dudas, ni suspicacia ante la idea de correr la fecha del plebiscito, el cual no puede ni realizarse el 26 de abril. La elección presidencial antes de 1970 era cada 4 de septiembre, por eso, en cierto modo realizar el plebiscito la primera semana de septiembre sería un simbolismo, especialmente por ser la votación más importante desde el 5 de octubre de 1988”, puntualizó.

Asimismo, remarcó que “por razones sanitarias, el peak de contagio se espera para la última semana de abril y la primera de mayo, por ende, en plena elección sería una irresponsabilidad exponer a millones de personas a la enfermedad. Desde el punto de vista político, la participación se vería totalmente mermada, por ejemplo, Francia cuya cultura de participación electoral bordea el 65%, tuvo en la primera vuelta la más baja en décadas, donde apenas se superó el 45%”.

Abocar esfuerzos en la salud y economía

Desde el Movimiento Alerta Chile aseguran que más allá de lo que puede significar aplazar el plebiscito, lo importante hoy en día es garantizar la salud de las personas y la economía.

“Es el minuto de que los políticos se dejen de mezquindades y muestren que realmente están preocupados por la ciudadanía y el país. Correr el plebiscito a septiembre no veo que sea una gran solución. Seguiremos sin saber a dónde vamos. Vivir con esta incertidumbre no nos lleva a nada. No sabemos el tiempo y el costo de lo que va a significar la pandemia”, advierte la Coordinadora del movimiento, Verónica Romero.

A su vez, remarca que dada la contingencia y lo que se avecina, no existirá el tiempo para llevar a cabo una nueva Constitución. “Hoy es la oportunidad de dar vuelta la página o lo que estamos viviendo. Que los políticos se dejen de mezquindad ya que existirá  tiempo para una nueva Constitución”, refuerza.

“Hoy, no hay más acuerdos, debemos preocuparnos del virus que es lo más importante. Pueden morir muchas personas si no lo tomamos con seriedad. Es el tiempo de cambiar la historia”, concluye.

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