CPTED de tercera generación para una seguridad sanitaria y ambiental




La metodología CPTED (Crime Prevention Through Environmental Design o Prevención de la Delincuencia mediante el Diseño Ambiental) surge ya a inicios de los 60 con la publicación del libro de la periodista urbana Jane Jacob´s titulado ‘Vida y muerte de las grandes ciudades americanas’(Jacobs, 1962). Desde esos años hasta nuestros días, la metodología CPTED ha evolucionado junto con la sociedad pasando por tres generaciones.

La primera generación consideraba un enfoque situacional para la reducción del delito de oportunidad. Esta reducción se basa en la teoría de decisión racional del delincuente y en el triángulo delictivo donde un autor motivado, una victima vulnerable y entrono favorable se coordinan para propiciar el delito de oportunidad. CPTED respondía a esta situación con cuatro principios básicos que son Vigilancia Natural, Control Natural de Accesos, Reforzamiento Territorial y Mantenimiento.

Por Vigilancia Natural se considera la habilidad de ver y ser visto; por Control Natural de Accesos se entiende el apropiado diseño de la articulación entre dos espacios; por Reforzamiento Territorial se considera el sentido de afecto que establece un habitante con su entorno y que por lo tanto cuida y por Mantenimiento se entiende a todas aquellas estrategias de que buscan sostener la intervención en el tiempo.

Ya en el año 2000 inicia CPTED de segunda generación, incorporando el quinto principio de Participación comunitaria que integra la arquitectura social de la comunidad a la estrategia integral de CPTED.  Es en esta generación que se considera al habitante urbano como el Nativo Experto Ambiental de la estrategia CPTED y que por lo tanto influyó en la creación de diversos instrumentos de la metodología CPTED para la participación comunitaria activa del ciudadano y co-creación de las estrategias de seguridad urbana.

Ya el año 2019 comienza a plasmarse la tercera generación de CPTED que integra tres principios a los 5 anteriores. Estos son salud pública, sustentabilidad y autorrealización.

Es muy sincrónica la aparición de esta tercera generación de CPTED con la crisis sanitaria global por COVID 19 que enfrenta el mundo. Ha quedado ampliamente demostrado a nivel mundial que si una ciudad no cuenta con sistemas y red sanitaria eficiente, bien planificada y equitativa es muy difícil lidiar positivamente con amenazas como las que ha traído COVID 19 y que eso directamente se relaciona con la seguridad urbana. Malestar social, aumento de la violencia intrafamiliar, aumento del narcotráfico e incremento en la percepción de inseguridad son algunos de los cambios que se han observado en los indicadores delictivos durante la pandemia. Por el otro lado se han observado disminuciones en delito de oportunidad en algunas ciudades del mundo.

Esta gran crisis ambiental y sanitaria está redefiniendo la forma en que los seres humanos se vinculan y como se están redefiniendo las comunidades a nivel global.

El principio de sustentabilidad es mas necesario que nunca de implementar a cabalidad desde la política pública por que también ha quedado demostrado que el planeta requiere equilibrio ambiental y que de alguna manera esta crisis nos esta mostrando que como especie humana al retirarnos damos espacio a que este equilibrio comience a restaurarse.

Por último, el principio de autorrealización en la vida urbana esta cobrando cada vez más relevancia ya que no da lo mismo dónde uno vive, que el sentido de pertenencia y trascendencia se vincula directamente con la comunidad con la que uno comparte y que en esta crisis ha quedado relevada.

La gran pregunta acá es si las políticas públicas tanto en Chile como en el mundo están disponibles y preparadas para incorporar estos principios de CPTED de tercera generación en sus estrategias de seguridad pública.

Lo que si queda claro es que luego de la crisis de COVID 19 el retorno será a una nueva realidad y esta por verse como esta nueva realidad velará por la seguridad urbana de todos los habitantes.

 

 

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