Definiciones en seguridad pública: Nada nuevo bajo el sol




Durante la campaña presidencial, el actual presidente Sebastián Piñera, se empeñó en establecer el tema de la seguridad pública como uno de los principales referentes de su postulación, en vista de los escasos resultados prácticos de los programas y acciones ejecutadas por el Gobierno de Michelle Bachelet. Para ello definió sus “caballitos de batalla”: el estancamiento en las cifras de victimización, el aumento de la comisión de delitos violentos, y falta de un plan de trabajo adecuado, lo cual era refrendado por el informe de evaluación de Dirección de Presupuesto sobre el programa Plan Comunal de Seguridad Pública.

A los pocos días de asumir su segundo mandato, y en coherencia con la política de unidad nacional que busca implementar la centroderecha, se crea una comisión que trabajó un “Acuerdo Nacional de Seguridad Pública”, entregando 150 medidas, la mayoría de ellas asociadas al tema de mayor probidad en las instituciones policiales, y solo un poco más del 10% referidas a los municipios.

En el mes de agosto se comienzan a mostrar los primeros esbozos de un plan de seguridad para todos los municipios que se denomina “Red Nacional de Seguridad”, que cuyo objetivo, según lo señalado por la Subsecretaria de Prevención del Delito, es aumentar las capacidades de gestión municipal en seguridad, para intervenir en el fenómeno delictivo de manera coordinada e integral, a través de un trabajo transversal que se desarrolla a partir de tres componentes fundamentales:

  • Asesoría a municipios en formulación y actualización de diagnósticos y planes comunales de seguridad pública.
  • Instalación de coordinadores de seguridad para que los municipios desarrollen una gestión para la prevención del delito.
  • Ejecución de proyectos prevención de acuerdo con las prioridades de cada comuna.

De acuerdo con las intenciones señaladas, se busca simplificar la ley N°20.965 de Planes y Consejos Comunales, para solo poder desarrollar algunas de las materias que señala la actual ley, la justificación de esto es una mayor eficiencia en el uso de los recursos. Por último, señalan que es un cambio de paradigma, pues los municipios tendrán libertad de elegir cuáles son los problemas de seguridad que se harán cargo, y con eso dejan tranquilos a los alcaldes que siempre han solicitado dicha prerrogativa.

Al hacer la lectura de fondo del discurso del gobierno, se observa que no hay cambios sustantivos en la implementación de políticas públicas en la materia, pues los tres componentes (que se consideran como fundamentales) ya existen. ¿Cuáles serán entonces los cambios? Será un aumento de la cobertura de comunas, eso no es un cambio de paradigma, sino un aumento de beneficiarios La incorporación del STOP en los planes comunales tampoco lo es, pues para definir cualquier plan comunal siempre se consideran las estadísticas de delitos de mayor connotación social y las zonas críticas de comisión de delitos.

Si en estas definiciones no observamos los cambios, tal vez sí se vean en la preminencia de una política basada en teorías económicas de  prevención del delito, como la teoría de las decisiones racionales, teoría de las ventanas rotas, y las acciones que se desprenden desde la preminencia de la prevención de situaciones, lo cual es muy coherente con las acciones que han implementado los municipios liderados por la derecha en Chile, quienes privilegian medidas de control, a través del aumento de la dotación de inspectores municipales, que cumplen funciones de vigilancia en los territorios,  la aplicación y el aumento de uso de tecnologías desde app como SOSAFE, hasta nuevos softwares para ubicar y triangular las acciones delictivas, como el mejoramiento y construcción de plazas, arreglo de equipamiento deportivo, etc.

Si ésa es la intención del gobierno, podrían ser más explícitos, tener definiciones es algo muy valorable. El punto débil de esta política es la inexistencia de prevención social y comunitaria, pues siempre los municipios preferirán inversiones físicas, que proyectos sociales de prevención de delito. Ahora el gran problema de eso es que se buscan respuestas a corto plazo sin enfrentar las causas generadoras del delito, y a su vez minimizando la acción de la comunidad, siendo que en el transcurso del tiempo es capaz de generar lazos que fortalezcan tejido social, y que pueden obtener mejores resultados. Por ahora solo vemos contingencia.

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