Educación virtual: problemáticas, desafíos y oportunidades




La educación como la conocemos el día de hoy remonta hace siglos atrás con el clásico ejemplo de Platón, en donde siempre el maestro es un guía e interactúa con aquellos que necesitan el conocimiento. Existen distintas formas y métodos de enseñanza, algunos muy tradicionalistas y unidireccionales, como también otros más participativos y dinámicos. Esta pandemia ha dejado al descubierto una gran brecha entre la tecnología actual que poseemos como video llamadas, plataformas con multi conexiones y la deficiente forma de utilizarlas en procesos educativos.

La raíz de la problemática hoy en día no es el no poder estar cara a cara en una sala de clase, la problemática no es la tecnología, porque la tecnología existe; la problemática son los métodos y el cómo entendemos el concepto de enseñanza. El creer que una clase tradicional puede ser traslapada a una conexión digital obteniendo el mismo desarrollo y el mismo resultado, ese es el gran problema. La educación virtual no es sólo el medio a través del cual se comunica al maestro con los estudiantes, la educación virtual requiere una reconstrucción y una reformulación de las metodologías  curriculares.

También podemos vislumbrar que las tecnologías que actualmente han actuado solo como entes informativos y comunicadores sociales, son un arma potente y trascendental en las nuevas formas de aprendizaje, pero que ha quedado atrás aferrándose a los patrones tradicionalistas de educación.

La educación virtual es una gran oportunidad, pero debe ser pensada y planteada desde un paradigma totalmente nuevo, que permita una enseñanza y aprendizaje efectivo. Tenemos frente a nuestros ojos la gran oportunidad de hacer una educación transversal, inclusiva y visionaria. Para ello, hay que desarrollar planes estratégicos que faciliten el acceso a la tecnología, material didáctico apropiado, capacitación docente, y un PLAN PAÍS que esté preparado para este nuevo universo de enseñanza.

Lo que hoy parece una brecha como el acceso internet, acceso a dispositivos o aplicaciones tecnológicas de comunidades con menos recursos o aisladas, con gestión e innovación se puede transformar en una gran oportunidad de entregar una educación aquellos lugares más lejanos, con problemas de transporte o aquellas comunidades que no tienen centros educacionales cercanos.

El creciente desarrollo demográfico, las grandes distancias entre las urbes, los problemas de transporte, hace necesario repensar la forma de educar. Esta gran brecha que podemos visualizar claramente hoy en plena pandemia sanitaria, no debe ser olvidada ni menos ignorada, la debemos ver como una gran oportunidad de cambiar la forma de educar para el futuro.

Síguenos