El rol de los gobiernos locales para una nueva Constitución




Estamos a un año desde aquel 18 de octubre de 2019, el día que finalmente “Chile despertó” frente a los abusos y la desigualdad.

Un estallido social que ya se veía venir, pero que quienes gobiernan no fueron capaces de detectarlo ni menos comprenderlo, y de no haber ocurrido hoy no estaríamos a una semana de votar en este histórico Plebiscito que nos da la oportunidad de terminar con la Constitución de Pinochet.

Para mí, como alcalde de Independencia, esta es una semana muy importante. Hace un año se visibilizó cómo los jefes comunales de muchas ciudades de todo Chile veníamos trabajando transversalmente, lidiando con las graves desigualdades sociales y territoriales, que se expresaban en materia presupuestaria, inversión pública y privada en nuestros territorios, espacio público, transporte y hasta en el clasismo y discriminación para la asignación de recursos policiales.

Estar en contacto directo con nuestros vecinos nos hizo comprender rápidamente y dar cabida al mensaje de la ciudadanía, que tanto estaba cuestionando la institucionalidad.

Desde los municipios comprendemos que las autoridades debemos ponernos al servicio de las comunidades y una forma es siendo facilitadores de los procesos participativos que se dan desde el territorio.

En Independencia comprendimos rápidamente este fenómeno, y desde los primeros días trabajamos arduamente en apoyar los cabildos que comenzaron a surgir de forma espontánea y también organizamos muchos de estos encuentros desde el propio municipio, estimulando una amplia participación que reivindicó el valor de lo colectivo, lo comunitario como forma de iniciar la construcción de un pais mas justo y solidario.

Desde allí, distintas agrupaciones compartieron posturas respecto a cómo debe ser una nueva Constitución para Chile.

Era un escenario completamente nuevo y desconocido, tanto así, que fuimos los mismos alcaldes quienes impulsamos una Consulta Ciudadana , cuando aún no existía claridad de si iba a existir un Plebiscito o no, la cual desarrollamos de todas maneras una vez que este proceso fuera ratificado, y por cierto, con una alta participación.

Lamentablemente, con la llegada de la pandemia, la desigualdad económica en los territorios se vio una vez más acrecentada. Nuevamente fuimos los alcaldes quienes tuvimos que jugar un rol opositor clave al Gobierno, en primera instancia suspendiendo clases, pidiendo el cierre de malls, exigiendo mayores recursos y solicitando una mayor trazabilidad.

Hoy tenemos un gran desafío, y es seguir construyendo espacios desde los territorios y los gobiernos locales. Estamos a días de enfrentar este esperado proceso constituyente, donde es fundamental tener una discusión respecto al rol de los municipios ¿Debemos dejar de ser administradores y contar con un rol más decisivo en cuanto a nuestros territorios?

Hoy, la crisis de representatividad sigue siendo fuerte, y por eso creemos que es clave iniciar este debate, en torno al rol que debemos ejercer desde los gobiernos locales en la futura elaboración de una nueva Carta Magna para Chile.

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