Estrategias para aumentar la participación de mujeres en el sistema laboral de alta tecnología en Chile




En el mes de la mujer es común ver como se reivindica su rol a nivel histórico, laboral, y familiar. Esta reivindicación no es majadera, es de suma importancia mejorar la inclusión de la mujer en el mundo laboral y en las esferas del poder para el desarrollo de los países. Se ha cuantificado que tener una inserción de mujeres en el campo laboral al nivel de la OCDE en Chile, aumentaría la fuerza laboral en 900 mil personas, llevando a un aumento en el PIB de un 6%. Este hecho es replicable a otros países del mundo. Según estimaciones del Fondo Monetario Internacional del 2017, si igualáramos el porcentaje de hombres y mujeres en el marcado laboral, el PIB de EEUU crecería un 5%, el de Japón 9% y el de la India en un 27%. Es por ello que la pregunta principal ya no es ¿por qué es importante incluir a la mujer?, si no ¿como logramos hacerlo?.

Datos publicados recientemente en la revista PNAS (Historical comparison of gender inequality in scientific careers across countries and disciplines, Huang y cols, 2019) corroboran el gap existente entre hombres y mujeres en las carreras científicas. Este gap se expresa en diferencias significativas entre las carreras académicas de hombres y mujeres en las áreas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), al medir la productividad y el impacto de sus publicaciones a lo largo de su carrera académica. Esto se debería a que las investigadoras tienden a tener carreras más cortas que los investigadores, ya que en promedio publican un número similar de artículos científicos por año. Esta brecha se ve aumentada al comparar a los autores de publicaciones científicas altamente productivos, mostrando un ejemplo del famoso techo de cristal al que se ven expuestas las investigadoras en Chile y el mundo. Este techo de cristal se ve claramente representado en el Global Gender Gap Report 2020 del Foro Económico Mundial, donde Chile aparece con que sólo un 8,2% de directores de empresas son mujeres.

En este contexto, durante el año 2019 llevamos a cabo un encuentro para analizar este tema. Este encuentro fue organizado por la Universidad SEK, El Consejo Chileno de Prospectiva y Estrategia, La Fundación Chile Todos, Zonta y apoyado por la Universidad Hebrea de Jerusalén en Chile, Universidad Mayor, Fundación Hay Mujeres, WIZO, y el Rotary Club de Santiago. En este encuentro llevamos a cabo tres mesas de trabajo en donde nos abocamos a generar propuestas que permitieran aumentar el número de mujeres vinculadas a áreas STEM. La mayor importancia de esto, es que el futuro del trabajo muestra que estas son las áreas que tendrán mayor desarrollo y mayor formación de puestos de trabajo debido a la cuarta revolución industrial, y que son justamente las áreas donde vemos una menor participación femenina.

En el marco de estas tres mesas de trabajo se levantaron 15 propuestas, las cuales fueron clasificadas en propuestas dirigidas a la educación básica y media, la educación universitaria, el Gobierno y las empresas.

 Con respecto a la educación básica y media se estableció que es de suma importancia mantener el interés de las niñas por la ciencia y la tecnología durante la educación media. Por ello creemos que se deben incorporar nuevas metodologías del aprendizaje en el abordaje de las ciencias, incorporación de casos de mujeres científicas a los textos escolares, e incorporar talleres de roles como parte de la formación transversal; todo ello con el objetivo de disminuir la discriminación de actividades por género. Por otro lado se estableció la importancia de desarrollar el pensamiento crítico desde la educación básica, trabajando en la incorporación de esta habilidad desde todas las asignaturas transversales. Se propuso también potenciar la formación en informática y programación, fortalecer la competitividad en función de la excelencia entre hombres y mujeres, y crear una red de tecnologías, las cuales deberán ser presentadas y facilitadas a los estudiantes desde la educación primaria.

Para la educación universitaria se propuso crear una beca tipo “vocación de profesor” con enfoque de género para carreras del área científica, la que cubra tanto carreras técnicas como carreras profesionales.

Para el Gobierno se propuso crear un premio especial para mujeres científicas, con alta difusión mediática, una campaña que permita destacar modelos femeninos en el ámbito de la ciencia y la tecnología, la creación de un Consejo Consultivo de Mujeres Científicas para el Ministerio de Ciencias, Conocimiento, Tecnología e Innovación. A nivel país se vio la importancia de potenciar el postnatal masculino, otorgar fuero paternal, y crear una Política a nivel de Estado que permita avanzar hacia el desarrollo, con una mirada en ciencia y nuevas tecnologías en todo su quehacer. Esto es enorme importancia para ayudar a equiparar la duración de las carreras de investigadores e investigadoras, ya que se ha documentado que las mujeres tienden a tener carreras más cortas que los hombres al ser más activas en la economía del cuidado.

Para las empresas se propuso crear un beneficio tributario para aquellas que contraten profesionales con el grado de doctor del área científica, el cual tenga un enfoque de género.

Todas estas propuestas buscan impactar en el porcentaje de mujeres que se involucran en las áreas STEM a nivel educacional y laboral, lo cual tendría un impacto positivo en la economía y el desarrollo del país. Por cada 100 mil  mujeres que entren al mercado laboral, aumentaría la recaudación tributaria en US$3.000 millones, pudiendo llegar a US$27.000 millones si alcanzamos los niveles de la OCDE. Es importante recalcar que para lograr llegar a niveles de inserción laboral de mujeres similares a los de la OCDE, se deben levantar propuestas a diferentes niveles para lograr esta meta de forma satisfactoria, llevarlo acabo en aquellas áreas donde se prospecta mayor aumento del mercado laboral y evaluar su impacto de forma periódica y sistemática.

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