Félix González: “No vemos compromiso del Gobierno con el medio ambiente”




Han sido meses potentes en materias medioambientales. Y eso el diputado del Partido Ecologista Verde, Félix González lo sabe. Por eso asumió con la mayor responsabilidad en marzo pasado la presidencia de la Comisión de Medio Ambiente, justo en un año donde la escasez hídrica, las reformas en temas medioambientales y la COP 25 se toman la agenda.

En estas semanas, el parlamentario por el Distrito 20 ha estado constantemente en terreno. Visitó el Cajón del Maipo para conocer in situ la situación del megaproyecto Alto Maipo, estuvo en Antofagasta inspeccionando el vertedero de La Chimba.

Y en estos agitados días, tuvo un espacio para conversar con RevistaOpinión, donde realizó un balance del año medioambiental, los desafíos que se avecinan con la COP25, el proyecto de Cambio Climático, la Reforma al SEIA y el lanzamiento de la Cop Ciudadana de su partido, entre otros temas.

¿Cómo evalúa estos casi seis meses en la presidencia de la Comisión de Medio Ambiente?

Bien. Nos propusimos sacar la comisión a terreno y hemos podido sesionar en La Dormida, Quinta Región; en Coronel, en el Biobío; en el Cajón del Maipo, por el proyecto Alto Maipo, y acabamos de sesionar en el vertedero La Chimba, en Antofagasta. Eso ha sido bastante potente porque los conflictos ambientales están en las localidades y es muy poderoso poder llevar la comisión a terreno y poder ponerse a disposición de las comunidades.

¿Con qué complicaciones se ha encontrado?

El mayor problema es que algunos parlamentarios de la comisión no se han interesado en las visitas a terreno y no han viajado, por lo que hemos tenido que estar asegurando el quórum. Además de las dificultades propias de la labor parlamentaria en relación a los tiempos legislativos, que existen muchos proyectos de ley que quisiéramos sacar con celeridad, pero por supuesto hay que sacar uno después de otro.

¿Cómo evaluaría la política medioambiental del gobierno?

El gobierno trata siempre de maquillarse de verde, pero claramente está inclinado a proteger al empresariado, a los titulares de estos proyectos contaminantes. La descarbonización que se planteó es una al año 2040, y en el fondo, es que las termoeléctricas no se cierren hasta que las mismas empresas quieran. No se firmó el Tratado de Escazú. No hay una real política medioambiental.

Por ejemplo, en Quintero-Puchuncaví cuando hay crisis en vez de cerrar las industrias se suspenden las clases de educación física. Entonces, no existe y no vemos de parte del gobierno un real compromiso con el medio ambiente, sino que más bien un interés de aparentar estar de acuerdo con el medio ambiente, como lo hace con traer la Cop25 a Chile, con lo cual estamos de acuerdo, pero que no se condice con lo que hacen.

¿El anteproyecto y futuro proyecto de cambio climático a su juicio está bien encaminado?

La verdad es que el anteproyecto es bastante superficial. Nosotros queremos que en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental se incorpore la evaluación del cambio climático, o sea cómo afecta el proyecto que se está evaluando a la crisis del agua,  alimentaria, los gases del efecto invernadero y el gobierno se opone a ponerlo ahí porque dice que va a estar en la ley marco de cambio climático. Sin embargo, uno va a la ley marco de cambio climático y la sacaron la parte del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Entonces, no vemos que haya voluntad del gobierno de tener un proyecto de ley, una ley marco de cambio climático, que tenga efectos reales sobre el comportamiento de Chile respecto al cambio climático.

¿Qué busca en lo medular su proyecto de ley de reforma al SEIA?

El proyecto que nosotros presentamos tiene distintas medidas, pero hay cuatro que son las más importantes. También estas medidas fueron incorporadas como indicaciones al proyecto que se está tramitando, que es el del gobierno, porque le puso urgencia a su proyecto. Estas cuatro son: primero, que las comunidades puedan solicitar el término anticipado de la evaluación cuando falten cosas sustanciales o el proyecto no cumpla, por ejemplo, con los planes reguladores, cosa que hoy la comunidad no puede hacer; segundo, que la empresas no puedan comprar a la comunidad. Que esté prohibido hacer donaciones, prometer dinero o recompensas a la comunidad si los proyectos se concretan. O sea, que no se pueda comprar a la comunidad; el otro cambio importante tienen que ver con los plebiscitos.

Nosotros queremos que una vez que se apruebe un proyecto por parte del consejo, así como la comunidad tiene hoy día la posibilidad de 30 días para ir al Tribunal Ambiental, que tenga la posibilidad en ese mismo plazo el municipio de presentar un segundo informe que sería vinculante si está basado en la realización de un plebiscito, obviamente posterior a esa declaración; la cuarta tiene que ver con que los estudios de impacto ambiental sean realizados por consultoras independientes y no sean encargados por los titulares, no sean encargados por las empresas. Que las empresas lo pague, pero que sea el servicio quien decida o sortee, a través de un reglamento se fijaría eso, quién hace en definitiva el estudio, que no sea alguien de confianza de la empresa.

¿Qué le parece la reforma al SEIA del gobierno?

Le quitaron dos herramientas importantes para la comunidad: le quitaron la reclamación al director del SEA y la reclamación al Consejo de Ministros y no la reemplazaron por nada. Entonces quieren quitarle herramientas a la comunidad con un claro afán de poder acelerar la evaluación de los proyectos con menos participación ciudadana, porque incluso habían planteado al principio una participación ciudadana adelantada y la eliminaron. Claramente está dentro del plan pro inversión y es un favor, como la Reforma Tributaria que se acaba de votar, a las grandes empresas que son las que más conflictos tienen con las comunidades.

¿Cuál es la expectativa de cara a la COP25?

Que se puedan tomar acuerdos en la ONU para poder enfrentar, o por lo menos que no empeore, el cambio climático, que no empeore la crisis, que no siga subiendo la temperatura promedio, porque con cerca de un grado que tenemos ahora tenemos tremendas catástrofes. Esa Cop no la organiza el Gobierno de Chile, lo que sí uno esperaría y hemos emplazado al gobierno, ya que se trajo la Cop, es que existan medidas muy fuertes dentro de Chile, pero hemos visto que no tienen mayor voluntad de hacerlo.

¿En qué consiste y busca la COP paralela?

Hay varias Cop paraleles, están las de las ONG, hay otra de la Cumbre de los Pueblos. Nosotros como partido hemos querido poner a disposición una plataforma para que, de la misma forma que se hicieron los cabildos de No Más AFP, la gente pueda hacer cabildos a nivel municipal, de juntas de vecinos, una universidad, una facultad, un curso en un colegio o un grupo de amigos puedan hacer una Cop y subir sus resultados, y juntar los resultados de la Araucanía con los de Antofagasta. También se puede hacer desde otros países. Ya hay cerca de 35 eventos que se van a hacer, partimos hace muy poquito, y creemos que de aquí a noviembre se van a hacer muchos más, de manera de poder ponernos de acuerdo en qué vamos a exigirle a los gobiernos y qué vamos a exigirnos a nosotros mismos.

¿Chile ha tomado conciencia con lo que significa el cambio climático?

Creo que la está tomando, es un proceso en el cual va a ayudar mucho que se haga la Cop25 en Chile, por eso votamos a favor de los fondos y todo. Es una oportunidad para que la gente entienda y se informe sobre qué significa el cambio climático y cuáles son las causas y consecuencia, y también poder ponernos de acuerdo en qué hacemos. Chile está en ese proceso. Si uno pregunta, todavía hay mucha gente que no entiende de qué se trata.

¿Estamos a tiempo aún para mitigar los efectos del cambio climático?

El cambio climático ya está, no vamos a poder revertirlo, significaría sacar los gases de efecto invernadero de la atmosfera y eso, lo que se ha ido acumulando por tanto tiempo, es difícil que podamos lograrlo. El cambio climático está para quedarse, la crisis climática ya está desatada, por lo que tenemos que apostar es a no empeorarla. Además, debemos tomar medidas de resiliencia, como asegurar el agua para consumo humano y para la agricultura, preparar las ciudades y territorios para lo que se viene. Es importante que podamos tomar medidas públicas relacionadas con resiliencia.

Síguenos