Francisco Undurraga (Evópoli): “Algunos representantes del Frente Amplio creen que Chile parte cuando ellos nacieron”




Francisco Undurraga, diputado por Evópoli en el Distrito 11 (Las Condes; Vitacura; Lo Barnechea; La Reina; Peñalolén), fue antes gerente comercial de Mega, gerente de producción de La Red y lo más importante para los amantes de los helados premium: creador del Emporio La Rosa.

Usted ingresó a la arena política hace pocos años, fue presidente de Evópoli y hoy diputado: ¿Cómo ha sido ese tránsito?

Estar en la Cámara ha sido una buena experiencia, mejor de lo que pensé. En todos los sectores políticos me he encontrado con diputados que quieren hacer crecer al país. Lo único negativo es que hay grados de desconfianza importantes, por ejemplo en lo asociado a la Ley de Pesca.

 Respecto de eso, ¿qué están haciendo para superar la legislación vigente?

La nueva propuesta está siendo redactada por la Subsecretaría de Pesca. Lo que queremos es además de dar garantías a todos los incumbentes, dar una señal a la ciudadanía, que legítimamente piensa que la ley se ensució por temas políticos. En esta materia quiero ser un colaborador en términos de transparencia, y sobre todo para resguardar los derechos y obligaciones de pescadores artesanales e industriales. Pero además hay un tema que no se ha abordado: Chile, un país con 4000 kilómetros de costa, no tiene una política de preservación de las especies: contamos con un solo buque para ello, que fue regalado por Japón en los 90´. Este hecho es crítico: el Estado debe invertir en investigación para hacer de la pesca no solo una actividad económica, sino un medio que nos convierta en un país líder en desarrollo alimentario.

De alguna forma usted representa la discapacidad en el Parlamento, ¿qué responsabilidad tiene al respecto?

Nací con una malformación congénita producto de un accidente automovilístico que tuvo mi madre embarazada, por lo que nací sin piernas, sin mi brazo derecho y sin un dedo en la mano izquierda. Por eso valoro mucho la vida. He tenido la posibilidad de rehabilitarme y tener una vida normal, con una mujer maravillosa con la que he pasado 23 años de mi vida y con 3 hijos.

Ahora, más allá de mi discapacidad, este tema es muy crítico en materia de políticas públicas. La presidenta Bachelet tuvo la posibilidad de implementar un Censo en el que no se hizo una pregunta clave: ¿Tiene Ud. algún tipo de discapacidad? Ese gobierno, que se supone tenía ciertas sensibilidades, no agregó esta simple pregunta, que daría luces sobre la necesidad de políticas públicas para un número que se calcula en 2.5 millones de personas, pero sobre el cual no tenemos certeza. Es más, en el cambio de mando sentí la falta de elementos básicos de infraestructura, cuando al Presidente de Ecuador tuvimos que subirlo en su silla de ruedas en un ascensor especial al Salón de Honor del Congreso

Evópoli ha puesto públicamente el tema de la infancia al centro de sus prioridades ¿por qué?

Porque aunque sea poco marketero, tenemos la certeza de que si queremos que la gente deje de ser pobre, debemos poner a los niños primero.

¿Cuál es su opinión sobre el rol que debe cumplir el Estado?

Creo en la regulación. Soy pro-mercado, no pro-empresa, por lo tanto defiendo la regulación en la medida que permita una cancha pareja para todos. El Estado debe ser un fiscalizador,  pero siempre facilitador, no obstaculizador.

¿Pero qué pasa cuando el Estado no ha sido capaz de prevenir, como en los casos de colusión empresarial conocidos?

Si hay irregularidades en las industrias, el Estado no puede mirar para el lado. Es vital regular la actividad de los bancos porque no deja de ser sospechoso que todos tengan una tasa de interés bastante similar. De la misma forma, el retail, las empresas de telefonía, que representan una concentración de mercado, deberían ser reguladas para que se pueda desconcentrar y dar oportunidades a nuevos actores. Los mercados tienen que estar orientados a generar legítima utilidad pero también mejores opciones de consumo.

¿Qué le falta a Chile para el desarrollo?

Chile está al debe en temas muy sensibles: educación salud, vivienda. En salud particularmente tengo una mirada bastante pragmática, que es la política implementada en el gobierno anterior de Sebastián Piñera y que permite que los privados atiendan a pacientes que están en lista de espera en el sector público. Tenemos que poner a la ciudadanía al centro, no a la capacidad del Estado de generar respuesta, porque muchas veces no la tiene de forma oportuna. Esto además es un sinsentido, pues esas personas que están en lista de espera a veces generan un gasto mucho mayor en licencias. Ahí tenemos que poner el acento.

¿Qué piensa del gobierno, de lo que ha hecho hasta ahora y del plan que tiene a futuro?

Como parte de la alianza de gobierno estamos trabajando en distintas materias. En primer lugar, hay un eje social, que implica diseñar e implementar medidas dar un gran impulso a la clase media, que siempre ha sido olvidada, y que siempre está permanentemente en la cornisa de la pobreza. En la misma línea, está potenciar el emprendimiento porque con eso un país crece y genera empleos. Además, está la agenda de Evópoli, que es: “Los niños primero en la fila”.

¿Y qué hay sobre lo que el gobierno llamó “fuego amigo”?

Evópoli solo marcó un punto por las desafortunadas declaraciones del entonces ministro Mauricio Rojas, pero eso no significa ni fuego amigo, ni ir contra algún partido del conglomerado. Es lo que nosotros legítimamente pensamos y defendemos sobre los DDHH, que es algo que no permite medias tintas.

¿Le hace sentido el Museo de la Democracia?

No sé si un museo, pero lo que sí me parece es que se requiere análisis más potente que lo que hay en el Museo de la Memoria hoy. Un lugar que rescate la historia, mucho antes de Salvador Allende; desde los balmacedistas, carreristas y o´higginistas, que han dividido al país por décadas, un lugar que dé cuenta de algo muy grave: que cada 40 o 50 años nos mordemos. Sin embargo, antes del Museo de la Democracia, es imprescindible que exista educación cívica. El efecto de su ausencia son por ejemplo algunos representantes del Frente Amplio, que creen que Chile parte cuando ellos nacieron. Desconocen la historia porque no hemos hecho una clase de educación cívica en 30 años, lo que los lleva a reinterpretar la democracia, como es el caso de Claudia Mix que dice que Venezuela y Nicaragua tienen problemas pero son democracias.

¿Evópoli va a gobernar Chile?

El partido que diga que no aspira a gobernar, está mintiendo. Todos los políticos aspiramos a lograr las más altas jerarquías. Somos más pequeños que la UDI y RN, pero Evópoli genera la simpatía de nuevas generaciones. Se nos acerca gente de partidos tradicionales porque sienten que acá tienen mayor grado de libertad, que este es un espacio más liberal, que cree en la defensa de los animales, de una ciudad justa, en la igualdad de las mujeres, los pobres, los discapacitados, etc. Evópoli no se ha detenido desde que se fundó. Ayer en la  noche, en esta sede, había 90 personas soñándose el país. Tenemos que seguir conectando con la ciudadanía y llegar a la presidencia porque nuestras ideas son las mejores para el país.

 

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