Hacia una paz social en escenarios de crisis




En el marco de los eventos sucedidos en Chile, desde el pasado 18 de octubre de 2019, donde producto de un alza en los boletos del Metro de Santiago, se observó una reacción de descontento social de la ciudadanía, es importante reflexionar en profundidad y hacerse preguntas tendientes a encontrar una metodología que permita lograr una Paz Social sostenible tanto en escenarios de crisis como fuera de éstos, no solo en Chile, sino que en toda la América Latina.

Lo primero que hay que establecer es que la Seguridad Pública no se improvisa, más bien es el resultado metódico de esfuerzos concertados públicos, privados y ciudadanos que deben sostenerse en el tiempo para poder enfrentar crisis como las que estamos viviendo en Chile y en otros países de Latinoamérica y construir políticas publicas estables y sostenibles en el tiempo que integran y articulan acciones de control, prevención, reinserción y de atención a victimas.

Lo segundo es que antes de llegar al estallido de descontento social, un gobierno ya sea nacional, municipal o estatal debe contar con herramientas y la capacidad suficiente para poder Diagnosticar a tiempo problemáticas y patologías socio ambientales que afectan la calidad de vida de sus ciudadanos y posibles amenazas sean internas o externas al territorio.

Sabemos a través de casi 20 años con trabajos con la metodología CPTED®, que este diagnóstico debe ser construido en co-producción con las comunidades locales, permitiendo que el diagnóstico esté rico en información relevante y actualizado, permitiendo captar el pulso de las necesidades reales de los usuarios en los territorios.

Mientras más hiper-focalizados son los diagnósticos, mejor son las soluciones, dado que ya se sabe por la evidencia internacional que la proporción de actores violentos son en su mayoría una minoría organizada y concertada respecto a la gran masa ciudadana que pretenden movilizar en pos de actos delictivos y vandálicos.

Lo tercero es que las políticas de Seguridad Publica deben concertar actores diversos, tanto de forma institucional como social; es por ello que el Diálogo Ciudadano es fundamental con todos los actores clave del territorio de diversos sectores; Fuerzas Armadas, Gobierno, Universidades, Organizaciones de la Sociedad civil, Iglesia entre otras. Tenemos certeza de que la ciudadanía es la columna vertebral de CPTED® y reconocemos su importancia en los procesos de desarrollo de las políticas públicas ya que los empodera, y así, se puede asegurar el desarrollo sustentable de estas.

Así mismo, en escenarios de crisis debemos evitar fracturas de dialogo llegando a posiciones polarizadas. Tal como lo demostró la ciudad de Bogotá en la década de los 80 con sus políticas de “Garrote y Zanahoria”, en que el punto de equilibrio entre el duro control se combinó con acciones sociales de cultura ciudadana, logrando reducir a la mitad la alta tasa de homicidios que ostentaban.

Lograr una “Paz Social” sostenible para Chile es posible, pero requiere cambios de re-ingeniería metódica basados en evidencia de las políticas publicas; la crisis es una llamada a este giro de timón y esperamos tanto el gobierno como los ciudadanos de este país caminen en esa dirección.

 

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