Heraldo Muñoz: “Los caminos propios no conducen a ninguna parte”




 

El presidente del PPD, Heraldo Muñoz ha vivido días intensos. Una extensa agenda a poco más de un año de asumir la presidencia del partido lo han tenido bastante ocupado, justo en tiempo de encuestas, donde aparece como uno de los presidenciables de la oposición, algo que no elude, pero asegura “aún no es hora de hablar de candidaturas”.

 

Y en medio de su intensa agenda, atendió a RevistaOpinión.cl para referirse a diversos temas que han marcado las últimas jornadas, pasando desde la evaluación de la política exterior del gobierno, el rol de la oposición, el momento del PPD, Michelle Bachelet, las municipales y una eventual carrera presidencial.

 

– ¿Cómo evalúa la política exterior que ha impulsado el gobierno del Presidente Sebastián Piñera?

Ha sido una política desconcertante. Se mantuvo una línea de continuidad en los litigios en La Haya, que tuvo un gran hito con el triunfo de nuestro país en el caso de la demanda marítima interpuesta por Bolivia. Pero se han tomado varias decisiones incomprensibles y de las cuales nos hemos enterado por la prensa. Me refiero, por ejemplo, a que no se haya suscrito el acuerdo de Escazú sobre cooperación y justicia ambiental en Latinoamérica, iniciado por Chile durante la primera administración Piñera,. Luego, el presidente Piñera, en la Asamblea de Naciones Unidas, anuncia que el Pacto sobre Migraciones de Marrakech era perfectamente armónico con la política migratoria nacional, y luego decide abstenerse de su aprobación. Y para rematar, Chile se une a los países que se abstienen en una votación que pedía investigar la situación de los derechos humanos en Filipinas, donde se han perpetrado más de 25 mil asesinatos extrajudiciales en una publicitada “guerra contra las drogas”. A esto habrá que sumarle el viaje presidencial a Cúcuta que terminó en un bochorno para nuestro país.

Con todo, tiendo a pensar –o al menos es mi deseo– que con el cambio de canciller, y una actitud distinta que ha tenido también el Gobierno hacia los ex cancilleres, donde incluso compartimos recientemente un almuerzo con el Presidente Piñera en La Moneda, se recuperará un sentido de Estado que siempre deben tener las relaciones exteriores. 

 

– A pocos meses de la Cop25 ¿Cuáles son sus expectativas para este evento?

El tiempo se acorta y hay que tomar medidas ahora para que la COP25 sea una oportunidad no sólo para Chile, sino que para el mundo. Urge tomarse en serio la evidencia científica sobre el calentamiento global. Cada día, mes y año que pasa es una cuenta regresiva hacia nuestra propia extinción. Tenemos que hacer un conjunto de actividades para visibilizar medidas concretas para reducir los efectos negativos del efecto invernadero, con medidas simples en la cotidianeidad, como reducir el uso de plástico, usar transporte público no contaminante, cuando sea posible, y que los gobiernos adopten medidas más ambiciosas para descarbonizar nuestras economías, reforestar, y avanzar hacia economías circulares y sustentables.

Hoy los jóvenes del mundo, liderados por la joven sueca Greta Thunberg, han llamado a nosotros, los adultos, a movilizarnos por una huelga climática internacional para el próximo 20 de septiembre y la semana siguiente, de modo de generar conciencia del peligro planetario que enfrentamos. Tenemos la obligación moral de responder positivamente, y avanzar en propuestas concretas para hacernos cargo de las consecuencias de un desastre potencial, provocado por la civilización que hemos creado. Si no actuamos ahora, será demasiado tarde. En mi calidad de embajador de los Océanos, nombrado por dos fundaciones ambientalistas mundiales, pondré especial énfasis en promover el cuidado del Océano que absorbe gases de efecto invernadero y está siendo amenazado por la basura plástica, la pesca ilegal y la acidificación.

 

– ¿Cómo evaluaría el actuar de la oposición y del PPD en el último año?

En la oposición, indudablemente conviven hoy varias identidades; no hay una sola oposición, sino quizás tres o más oposiciones distintas. Nos ha costado dialogar y concordar al menos algunos acuerdos. Las razones de ello son múltiples: en algunos casos hay agendas propias de sus líderes o sus partidos; o bien hay diferencias más profundas de carácter ideológico. Y pese a baja en aprobación del Gobierno, no hemos podido capitalizar ese deterioro para quienes hoy estamos en la oposición.

En cuanto al PPD, este último año hemos contribuido a generar instancias de diálogo. Una de ellas es la Convergencia Progresista con el PS y el PR, y nos hemos dedicado a poner propuestas sobre asuntos de interés de la gente, como pensiones o seguridad ciudadana. Otra misión ha sido sacar al PPD de una situación de crisis en que estábamos. Hace poco más de un año algunos pensaban que éramos un partido destinado a desaparecer. Hoy se percibe un nuevo aire: lideramos el índice nacional de transparencia de todos los partidos políticos, según Chile Transparente, tenemos activas dirigencias regionales y comunales,  y celebramos un exitoso Congreso Ideológico hace pocas semanas atrás. Eso habla de una base militante que quiere ser protagonista de los tiempos actuales.

 

– ¿En qué está el PPD en este momento?

Estamos defendiendo los avances sociales de la administración Bachelet y debatiendo las reformas que propone el actual gobierno. Siempre que existan proyectos que beneficien a la ciudadanía, el PPD estará siempre dispuesto a llegar a acuerdos con el Gobierno, en tanto no signifiquen retrotraer conquistas sociales alcanzadas en los gobiernos anteriores. Por eso hemos sido críticos de la reforma tributaria, por ejemplo, porque vía reintegración favorece al 1% más rico del país en desmedro de la clase media. Pero estamos abiertos a un entendimiento con el Ejecutivo para la reforma de pensiones sobre la base de la solidaridad intergeneracional y la equidad de género.

 

– Hay quienes plantean que el PPD se ha movido al centro con su gestión, a diferencia de lo que ocurrió con la gestión de Jaime Quintana que posicionó al PPD más a la izquierda. ¿Cree que ha sido así?

El PPD definió su propia identidad el pasado 26 de mayo, cuando realizamos nuestro Congreso Ideológico. En esa oportunidad nos definimos como un “partido progresista, de izquierda democrática y liberal”, y poniendo acento en nuestro propósito de ser un partido “verde, feminista y de futuro”. Surgió de ese Congreso Ideológico un texto final, distribuido a la militancia, con detalles respecto a la postura del PPD en diversas áreas, y esto no fue un trabajo desarrollado entre cuatro paredes. El Congreso se desarrolló durante casi dos años de labor interna, que se intensificó este último año con cabildos autoconvocados en comunales y regionales, y luego el Congreso tuvo la presencia de más de 300 militantes de todo el país distribuidos en 10 comisiones de trabajo.

Así que no siento que nos hayamos movido más al centro o más a la izquierda. Fueron los militantes los que hablaron y quienes definieron el rumbo que tiene el PPD hoy, y que se resume en los conceptos que acabo de señalar. Como dije en mi discurso durante ese encuentro, no debemos temer a diferenciarnos y tener nuestra propia identidad.

 

– La DC tomó una especie de camino propio en su relación con el gobierno, ¿El PPD debería tomar una posición similar?

Los caminos propios no conducen a ninguna parte si no trabajamos mancomunadamente. El PPD no se restará de dialogar con el Gobierno, pero preferimos las iniciativas y los acuerdos colectivos. Por ejemplo, en pensiones estamos trabajando una propuesta conjunta PPD, PS, PR.

 

– El PPD ha planteado su disposición a discutir la reforma de pensiones. ¿Cuál es la propuesta del partido sobre la materia?

Con nuestros parlamentarios hemos sostenido varios encuentros, y hemos mantenido una comisión de trabajo, que derivó en un documento de ocho puntos para promover pensiones dignas. Decimos que la reforma debe avanzar hacia un sistema de seguridad social mixto; que se deben regular las rentabilidades abusivas sobre el patrimonio que obtienen las AFP; que los directorios de las AFP deben incluir a los afiliados que son los dueños de los recursos utilizados en las inversiones. De igual modo, ya no resiste más un sistema paralelo con las FFAA, donde el Fisco gasta más en 170 mil jubilaciones militares que en todo los civiles en el Pilar Solidario, y por ello proponemos crear un grupo especializado que aborde esta situación aberrante.

Además, un aspecto irrenunciable es que debe existir solidaridad intergeneracional, y para ello el incremento de las cotizaciones debe ser al menos del 5,5%, destinando el 1,5 extra exclusivamente a solidaridad para mejorar las pensiones contributivas de la clase media en el corto plazo, del orden del 20%. También urge acordar medidas concretas de equidad de género para incrementar las pensiones contributivas de las mujeres, con una serie de medidas que apuntan a esa dirección. Asimismo, deben abordarse las Tablas de Expectativas de Vida y Mortalidad que extienden la sobrevida de los futuros pensionados, lo cual se traduce en menores ingresos y en un claro daño patrimonial. Y finalmente, el Consejo Administrativo de Seguros Sociales (CASS), aprobado en la Comisión del Trabajo de la Cámara debe mejorarse, pues hasta ahora es una entidad pública débil, que no está guiada por criterios de seguridad social.

Creemos que con estas medidas es posible avanzar al sistema mixto y solidario que deseamos.

 

– Estamos a poco más de un año de las elecciones municipales, ¿cómo vislumbra aquella elección, será la prueba de fuego a su gestión al mando del partido?

Siempre como dirigentes políticos estamos en el escrutinio de nuestra base militante y también de la ciudadanía. Sin duda las elecciones municipales son un desafío importante, pero creo que la gestión debe evaluarse en su conjunto. 

Ahora bien, es claro que las elecciones municipales no solo serán un desafío para el PPD, sino para la oposición en su conjunto. Ahora habrá una realidad distinta a las elecciones del 2016, puesto que el Frente Amplio competirá como un nuevo actor político. Hoy tiene solo dos alcaldes a nivel nacional y buscará multiplicar esa cifra. Por lo cual habrá una mayor dispersión.

Para el caso de las municipales de octubre de 2020, sin duda debiéramos llegar a acuerdo para los casos de gobernadores regionales con candidatos y candidatas únicas, pues, de lo contrario, las posibilidades de perder con la derecha son muy altas. En las alcaldías, se debiera privilegiar llegar a acuerdos de competir vía primarias o concretar acuerdos por omisión en la mayor cantidad de comunas posibles. Distinto es el caso de los concejales, donde seguramente habrá competencia total, como ya se está dibujando en el espectro político.

 

– ¿Cómo se toma las encuestas que lo posicionan como una carta presidencial? 

Me las tomo con calma. Las encuestas son un indicador del momento. Pero creo que no es la hora de hablar de candidaturas presidenciales.

 

– Hace unos meses aseguró que no se cierra a la posibilidad de ser candidato presidencial, ¿mantiene lo dicho?

Dije que no podía negarme a esa posibilidad, pero también expresé claramente que no era el momento de hablar de candidaturas presidenciales. La gente espera de nosotros acciones que vayan en su beneficio, no andar postulándose a cargos.

 

– ¿Estaría dispuesto a competir en primarias?

Eso lo veremos en su momento. Hoy no soy candidato a nada.

 

– ¿Michelle Bachelet sigue siendo la carta más fuerte para una eventual carrera presidencial?

Michelle Bachelet es hoy Alta Comisionada de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y eso es un hecho importante y de prestigio para Chile. Y mantiene cariño y aprecio ciudadano. Yo me quedo con la labor que ella está desarrollando con seriedad; el resto se lo dejo a los opinólogos de la política.

 

Síguenos