Vengo de Chile, un país pequeño




Vengo de Chile, un país pequeño, pero donde hoy cualquier ciudadano es libre de expresarse como mejor prefiera…

Termina Septiembre, mes de emociones y sentimientos encontrados. Previo al golpe militar de 1973, en este mes se votaba por el Presidente de la República, el último presidente electo en septiembre fue Salvador Allende Gossens. En Septiembre también celebramos las fiestas patrias. Los 30 días del mes tienen de dulce y agraz; por un lado es un mes de profundo desencuentro y por otro lado es un mes de encuentro y celebración.

También es un mes de cambio de estación, termina oficialmente el invierno e inicia la primavera, vuelve el calor y se alejan las esperanzas de lluvias para nuestro país, cambia el uso horario, nos levantamos una hora más temprano, en fin… es un mes de muchos contrastes.

Pero este año, Septiembre nos trae el mayor de los contrastes inimaginables… En el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, dedicada a “Impulsar los esfuerzos multilaterales para la erradicación de la pobreza, la calidad de la educación, la acción contra el cambio climático y la inclusión”, los líderes mundiales expusieron su visión.

Pues bien, la pobreza de visión y estrategia de los líderes mundiales realmente da susto; en nuestro caso, la performance del Presidente Sebastián Piñera sorpresivamente fue mejor a lo que nos tiene acostumbrados, pero tuvo dos pequeños grandes problemas; el primero es que fue él mismo, lleno de frases que oscilan entre la cursilería y la grandilocuencia, ninguna de ellas coherentes a como dirige el país en estos temas. A modo de ejemplo: 4 ministros -Andrés Chadwick, Ministro del interior; Carolina Schmidt, Ministra de Medio Ambiente, Antonio Walker, Ministro de Agricultura y Alfredo Moreno, Ministro de Obras Públicas-  serán investigados para establecer la responsabilidad política y administrativa a propósito de la escasez hídrica. El segundo problema, el grupo de los presidentes socios; entre 2016 y 2018 Piñera junto a Chile Vamos corría a través del continente americano, agarrándose a codazos para ver quien aparecía al lado de Trump, Macri y Bolsonaro en la idea de mostrar que él era parte de la oleada de derecha que venía a gobernar…

En fin, que se puede decir de la pasada de estos cuatro personajes por la Asamblea General de Naciones Unidas:¡¡puras contradicciones!! ¡¡llamando a liberar a Venezuela y volverla una nación democrática!!, ¡¡ELLOS!! Nuestro presidente dice que siempre se ha jugado por los derechos humanos, pero nada menciona de cómo aprovechó la dictadura para enriquecerse de manera a lo menos dudosa, cobijado por el dictador. Bolsonaro, un discriminador por excelencia, que llama a armarse a su país para combatir la delincuencia y que además dice que la amazonia no es patrimonio mundial, que no es un pulmón verde del Planeta; Trump, un tipo lleno de odio, que los niños no quieren fotografiarse con él, con prácticas antidemocráticas por las cuáles está ad portas de un “impeachment”; y ¿Macri?, bueno, Macri no fue noticia, ya nadie se acuerda de él y pocos le ponen atención desde que perdió las primarias presidenciales ya que no tiene posibilidades de ser reelecto presidente.  En conclusión, este grupo no vuela mucho.

Este triste espectáculo me hizo recordar la participación del último presidente electo en el mes de septiembre, Salvador Allende Gossens, quien habló en el plenario de Naciones Unidas con la sala llena, presentando un proyecto de país coherente.

Sin más que agregar, dejo un extracto discurso ante Naciones Unidas.

“La nacionalización del cobre se ha hecho observando escrupulosamente el ordenamiento jurídico interno, y con respeto a las normas del derecho internacional, el cual no tiene por qué ser identificado con los intereses de las grandes empresas capitalistas.

Éste es, en síntesis, el proceso que mi patria vive, que he creído conveniente presentar ante esta asamblea, con la autoridad que nos da el que estamos cumpliendo con rigor las recomendaciones de las Naciones Unidas y apoyándonos en el esfuerzo interno como base del desarrollo económico y social.

Aquí, en este foro, se ha aconsejado el cambio de las instituciones y de las estructuras atrasadas: la movilización de los recursos nacionales, naturales y humanos; la redistribución del ingreso; dar prioridad a la educación y a la salud, así como a la atención de los sectores más pobres de la población. Todo esto es parte esencial de nuestra política y se halla en pleno proceso de ejecución”.

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