Huechuraba: Hablar menos, escuchar más




Según el ranking de presupuesto municipal elaborado por la Fundación Observatorio Fiscal el año 2019, Huechuraba es la 5° comuna que más ingresos municipales percibe en la Región Metropolitana, sólo superada por comunas como Vitacura, las Condes, Lo Barnechea y Providencia. Sin embargo, sus índices de calidad de vida están muy lejos de ser parte de este privilegiado grupo. Según el Índice de Calidad de Vida Urbana elaborado por los Estudios Urbanos de la Universidad Católica y la Cámara Chilena de la Construcción, Huechuraba aparece en un lejano puesto 33, más cercano a comunas como Quilicura y Peñaflor. Estas dos últimas de un considerable menor ingreso municipal per cápita.

Esta aparente contradicción e incómodo resultado, se acentúa cuando se observan en profundidad las dimensiones que componen el estudio de calidad de vida urbana. La más preocupante, es la que dice relación con las condiciones socioculturales, que mide aspectos relativos al desarrollo del capital social, conforme a la oferta y resultados en educación, la participación ciudadana y la convivencia social. De 99 comunas a lo largo del país, Huechuraba ocupa el puesto número 96. Sólo presentando índices más bajos las comunas de Cerro Navia, Lo Espejo y la Pintana.

Si bien el estallido social del pasado 18 de octubre nos ha mostrado que este tipo de problemáticas asociadas a condiciones socioculturales, requieren de reformas estructurales como una nueva Constitución y una robusta agenda social, los municipios están llamados a dar respuestas políticas y técnicas desde lo local.

El cambio más profundo tiene que ver con una nueva forma de hacer política. La política de la empatía. En buen chileno hablar menos y escuchar más. Esto no solo dice relación con una política de terreno y de cercanía con los vecinos (que es fundamental), sino también con fortalecer y generar nuevos espacios de participación ciudadana.

En conjunto con lo anterior, hay dos proyectos que nos parecen esenciales: el fortalecimiento de la educación pública y la mejora radical de los servicios de salud pública de la comuna.

En el caso del fortalecimiento de la educación pública no se trata sólo de administrar estos proyectos, sino buscar políticas públicas creativas que logren expandir al resto de la comuna el efecto educativo, comunitario y los vínculos de convivencia que solo espacios como la escuela puede lograr. Para encontrar este tipo de proyectos no hay que ir muy lejos, sólo basta con mirar el ejemplo de las comunas de Recoleta y Renca con sus Escuelas Abiertas.

En el caso de los centros de salud, los vecinos y vecinas demandan una mejora ostensible en la atención que se les entrega, exigiendo menores tiempos de espera y cuestiones aún más esenciales como contar con insumos básicos para la atención médica. Si queremos ir más allá, nuevamente nos encontramos con el ejemplo de Renca. Una comuna con ingresos municipales muy por debajo de Huechuraba, que acaba de inaugurar el primer Centro de Salud Mental preventivo y promocional con el más alto estándar tanto a nivel de infraestructura como de especialistas, lo cual es una demanda también profunda para los vecinos y vecinas de Huechuraba.

Con los recursos que hoy percibe Huechuraba, tenemos la posibilidad de dar un salto cualitativo al menos en estas dos áreas. Pero estamos conscientes que no se necesitan solo recursos, sino que escuchar a los vecinos y vecinas, haciéndolos protagonistas de las soluciones, lo cual debe ir acompañado de una gestión de excelencia en el manejo de los recursos municipales.

Si bien estas no son las únicas respuestas a las problemáticas de la comuna, si algo necesita Huechuraba es empatía, escucha, participación y nuevas propuestas de cambio y desarrollo local impulsados por el municipio en conjunto con sus vecinos y vecinas. Chile despertó, y queremos que ese despertar se manifieste con fuerza en nuestra querida Huechuraba, queremos construir junto a los vecinos y vecinas nuevas respuestas para estos nuevos desafíos

Síguenos