La identidad, como derecho indígena fundamental




Si la cédula de identidad permite mostrar nombre, profesión y ciudad de origen, ¿por qué no se puede identificar el pueblo originario al que se pertenece?

En efecto, dicho carnet -documento público que contiene datos de identificación personal- debe reflejar precisamente eso, la identidad de quién lo porta.

Por de pronto, una interrogante importante que debemos hacernos es: ¿la identidad indígena convive con la identificación nacional? Si miramos con atención este asunto, podemos concebir nuestra identificación como una construcción cultural y política de un modelo e imagen, dentro de una sociedad o por lo menos así lo definiría Silvia Bolos J. en uno de sus muchos libros sobre identidad social. Al continuar con la respuesta se hace imperioso hacernos esta pregunta y cuestionarnos si es que como sociedad hemos hecho todo lo posible para darle una identidad propia a nuestros pueblos indígenas, una identidad indígena y no nacionalista, pues eso habla mucho de nosotros y de los modelos de reproducción ideológica e identitaria a los que se nos ha sometido, hoy no tener un reconocimiento constitucional a nuestros pueblos indígenas nos hace ver el error que hemos cometido como clase política al no exigir lo suficiente a nuestros parlamentarios u otros de la élite de la toma de decisiones para avanzar en temas preponderantes de esta era como el reconocimiento constitucional.

La falta de un número importante de escaños reservados dentro del congreso para nuestros pueblos indígenas, el no aprender la lengua Quechua o Mapudungun como ramos obligatorios dentro de la malla curricular en los colegios, son un puñado de ejemplos que nos hacen dar cuenta que la identidad indígena en nuestro país no es más que una Posverdad propia de estos tiempos, pues el nacionalismo incluso dentro de la izquierda más radical, nos hace ver  que hemos crecido en un sistema constante en donde no existe una identidad indígena, sino, una reproducción sistemática de una identidad falsa, sin el verdadero significado de una otredad.

Una de las cuestiones claves en el proceso de reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, tanto a nivel internacional como a nivel país, es la facultad de estos pueblos a la autoidentificación, la cual representa una manifestación particular de un principio mayor relacionado con el derecho a la identidad cultural. Este último derecho, que cuenta con un reconocimiento social, jurídico pero sobre todo un reconocimiento político creciente, actualmente es reivindicado ampliamente por los pueblos indígenas del mundo, pero sobre todo en el cono sur es cosa de ponernos a analizar la crisis que ocurre hoy en Ecuador y Brasil o de pronto el conflicto de la independencia Catalana pues cuando pones en cuestión el sentido de la orientación de tu identidad cultural y la pones en choque con la identidad política que te entrega imperativamente el sistema, pues en esta parte del mundo a la larga se transforma en una identidad económica y proteccionista de la propiedad privada, en Chile una enfermedad crónica producida por los Chicago Boy’s.

El debate puede quedar abierto a la sociedad, si esta búsqueda de una homogeneización de la identidad indígena cultural y la identidad nacionalista es válido para entender las medidas que pueden tomar o no los diferentes gobiernos, en este estado, ya sea desde diferentes políticas públicas, mesas de negociación o el terrorismo de estado, pero este debate de la identidad indígena o el significado de la otredad de la identidad no puede quedar ajeno a la clase política, mucho menos puede quedar ajena los partidos políticos, menos en este país, pues tomar medidas políticas y sociales al respecto de la crisis indígena y el problema mapuche es fundamental para el progreso de una sociedad como la que hoy se está formando en chile, pues ya no basta con solo estar suscritos al acuerdo N°169 de la OIT o al plan de reconocimiento de la FAO o cualquier acuerdo de algún organismo internacional.

Pues estamos en el momento preciso para dar un salto como país, como sociedad pero sobre todo como generación, la clase política debe poner en debate temas cruciales como la plurinacionalizacion de la constitución, la entrega a perpetuidad de los derechos de aguas a las comunidades indígenas, el diálogo con todos los grupos de representación indígena, la descriminalización de la CAM, entre otros, pero por sobre todo la construcción de una identidad propia de los pueblos indígenas, en donde un buen comienzo es que sus leyes civiles estén dentro de nuestro código civil ¿Porque no?.

La mejor forma de conmemorar un doce de octubre en estos tiempos y sobre todo en este país es hacer un mea culpa como sociedad y como clase política, pues las políticas públicas de humo ya no sirven, tenemos que ponernos  estándares de países que han tenido un gran progreso en estos temas como Nueva Zelanda, Canadá o Bolivia. Si no tomamos conciencia que nuestra verdadera identidad nacional es una identidad que ha sido silenciada, suplantada y postergada, no tendremos tiempo siquiera de reacción cuando ya sea tarde.

No hay duda que la integración de los pueblos indígenas sin identidad, sin ciudadanía, con negación de sus derechos, es la causa del fracaso de Chile como país en el desarrollo de sus pueblos originarios, ya que Chile no  puede crecer sino se desarrollan todos su integrantes devenidos en ciudadanos, no puede seguir una parte Chile segregado y otra híper privilegiada.

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