La necesidad de un cambio de paradigma…pero en serio




En una sociedad tan elitista como la chilena; con una fatigada “democracia representativa”, cuya delegación de poder está en severa crisis, hablar de “cambio de paradigma”…hasta puede levantar sospechas.

Asumamos que la falta de credibilidad y desprestigio creciente de la “función social”, en un Chile tan mercantilizado, es un escenario propicio para que los juegos del lenguaje queden finalmente, en espejismos.

El lenguaje, dicen, construye realidades….pero también las puede deconstruir…..y destruir.

Cuatro hechos trascendentes, y concretos, nos hacen observar, con mucha esperanza, la posibilidad de  entrar al cambio de paradigma desde otro camino y otro espacio.

1) La irrupción personal, en nuestra sociedad extremadamente mediatizada e individualista, del caso de una maestra, que instala su dramática situación (que tal vez no es la más extrema), respecto de la contradicción entre un sistema de previsión (cuya tasa de ganancias de las grandes empresas que lo administran es de sobre el 100%), y las millones y millones de personas que viven y vivirán en la miseria y pervivencia, incluso con las “reformas” que anuncia el gobierno de Piñera.

Efectivamente, el caso ha golpeado el perverso corazón egoísta del sistema de afp, y ha reactivado sujetos y movimientos sociales que, por mucho tiempo y de diversas formas, han luchado por un nuevo sistema de pensiones.

2) La irrupción temprana, en Chile, de la figura de una adolescente sueca, que explicita los reales indicadores de la severa crisis medioambiental que vive el planeta, y que son los mismos, incluso peores, como  los que vivimos dramáticamente en nuestro país. Marchas de millones y millones en todo el mundo. Adolescentes activados por causas nobles y colectivas (como lo fueron hace años nuestros adolescentes que protagonizaron la revolución pinguina, por educación pública de calidad y gratuíta). Una vez más, ¡Chile se conmueve, y se mueve!.

3) La batalla social y ciudadana por las 40 horas, que refleja y expresa un cambio profundo en la subjetividad individual y colectiva de las millones de personas que perviven de salarios y formas de trabajo precario, en el Chile real. Y que hace años viene articulando Camila Vallejo, ahora junto a una bancada transversal y sindicatos y organizaciones sociales en todo el país.

4) El impulso que lleva adelante, de manera sostenida en el tiempo, la Central Unitaria de Trabajadores, que preside Bárbara Figueroa, en la articulación del principal sujeto social del país: Trabajadoras y trabajadores. Un proceso que mira hacia la construcción de un nuevo modelo social,económico y político para Chile, desde el movimiento que considera, la lucha social, como expresión necesaria, no anecdótica.

Hay diversas y variadas otras situaciones y procesos  en Chile, que tienen también la impronta trascendente que empuja el cambio de paradigma desde sujetos sociales y movimientos protagónicos:  Quienes demandan verdad y justicia, y las comunidades Mapuche, son expresiones de aquello.

Cuando este tipo de subjetividades, de marcado acento ético, generan una ruptura con las ideas y paradigmas dominantes, una de las formas recurrentes de caricaturizarlos es que son “radicales”, y sin ideas articuladas.  Las élites reaccionan incómodas; ven todo esto con sospecha. Se les “mueve el piso”……

Sin embargo, sea ésta la forma más realista, ética, de contenidos propositivos, de entrar a la urgente necesidad de un real cambio de paradigma para Chile.

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