La oportunidad de unirnos




El 18 de octubre de 2019 pasado tuvimos el momento más álgido respecto de la crisis social que actualmente vivimos. La respuesta a esta crisis fue el acuerdo por la paz y la nueva constitución. El 25 de octubre próximo tendremos la oportunidad de cambiar el statu quo, aprobando el cambio a la actual constitución. Podemos estar de acuerdo con uno o más puntos de los consagrados en nuestra carta magna, sin embargo, no creo que todos ellos deban estar en esta. Algunos de estos principios deben ser llevados fuera de la esfera constitucional para llevarlos a la discusión política.

Uno de los problemas de nuestra actual constitución es la rigidez y es que los quorum contra mayoritarios de 2/3 y 3/5 son necesarios para otorgar certeza jurídica a nuestras instituciones, pero también impiden la movilidad, respondiendo de forma negativa y poco oportuna a las desigualdades, creando brechas sociales gigantes.

Debemos ser capaces de responder de forma adecuada a los problemas sociales, y la mejor forma es abriéndonos al dialogo y preguntando a todas y todos cuales son los principios que deseamos incorporar en la constitución. Las sociedades cambian constantemente y es deber de nuestros representantes electos de forma democrática representar adecuadamente nuestras necesidades.

Nuestra constitución incorpora de forma implícita el principio de subsidiariedad en la salud en el artículo 19 numeral 9 y creo que es necesario morigerar este principio, no sólo asegurando la atención privada y publica, la cual es de buena calidad. El problema radica en que esta no da abasto para cubrir las necesidades de forma oportuna y eficaz. Actualmente existen dos listas de espera, y en una de ella figuran cientos de personas que esperan meses para poder tratarse, falleciendo en el tiempo intermedio por dicha espera.

Creo firmemente que los esfuerzos de las y los convencionales deben encaminarse a buscar el bien común de las personas, de toda nuestra sociedad. Debemos reconocer y respetar los principios consagrados en los tratados internacionales suscritos y ratificados por Chile. Principios que han establecido las bases institucionales de nuestra sociedad y han permitido el desarrollo de Chile. Hoy debemos sentarnos a conversar y buscar soluciones, que por cierto no son mágicas. Debemos ser capaces de crear una ciudad justa, no podemos seguir permitiendo que los espacios públicos tengan diferencias tan abismales, debemos propender a crear igualdad de oportunidades en todas las esferas del quehacer humano.

¡Este 25 de octubre tenemos la oportunidad de unirnos con miras hacia el sueño de crear un país más justo para todas las chilenas y todos los chilenos!.

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