Las redes sociales llegaron para quedarse




Las redes sociales han llegado para quedarse. Hace un par de años, en 2012, el uso de redes sociales -Facebook, Twitter, Instagram, Whatsapp, etc- lo hacían nueve de cada diez personas, para el año 2016 según información de la Subtel, el 79% de los hogares de nuestro país contaba con acceso a internet, mientras que para este 2018 nuestro país es el con mayor conectividad de toda la región, ubicado en el octavo lugar del índice de internet inclusivo, según el reporte The Economist y encargado por Facebook, que busca medir los niveles de inclusión de los países en cuatro categorías: disponibilidad, asequibilidad, relevancia y preparación.

Pese a estos asombrosos números que posicionan a Chile como un país con un alto índice de conectividad, la realidad de nuestro país es de dulce y agraz. Por un lado, tenemos comunas donde la conectividad alcanza más del 90%, como la comuna de Las Condes, Vitacura o Providencia, por el otro lado, hay comunas en la que la conectividad no alcanza el 25%, como en las comunas de Alto Bío Bío, Lumaco, San Juan de la costa, Huara, Camiña, etc.

Estos datos no nos dicen mucho, mas que solo nombrar algunas comunas que podemos asociar con el nivel socioeconómico. La conectividad y el uso de internet va más allá del espacio geográfico donde habitan los usuarios, esta conectividad debe apuntar hacia un país que avance en conjunto, disminuyendo las brechas de conexión de internet, lo que al final del día hará una ciudadanía mucho más participativa.

La conversación política en Twitter y Facebook durante el último mes generaron más de seis millones de datos, de acuerdo al informe Interbarómetro del Observatorio Política y Redes Sociales, de los cuales el presidente Sebastián Piñera genera por sí solo, más de 800 mil interacciones, seguido por la ex Presidenta Michelle Bachelet que generó solo 250 mil interacciones. Los partidos políticos en tanto, generan cerca de 200mil interacciones al mes.

Estos datos en redes sociales nos dejan en claro la necesidad de considerarlas como una plataforma de presión social y a la vez, de herramienta para la elaboración de políticas públicas, donde los usuarios se manifiestan de manera inmediata frente a cualquier tipo de suceso político.

Las campañas políticas en redes sociales también se han manifestado. Se debe considerar este medio de comunicación para los candidatos, en donde estas podrían influir en cerca del 4% en una elección, que para nuestro país es un porcentaje importante en la definición de candidatos electos.  El uso de las redes principalmente se utiliza para difundir las actividades, pero tampoco puede transformarse un generador de mensajes cansadores que sólo difunda las actividades. Los perfiles deben ser el espacio de interacción entre el ciudadano y el candidato, donde las propuestas y comentarios del usuario estén destinadas para humanizar al candidato.

El uso de bots o cuentas falsas en twitter han “inflado” el número de seguidores y vitalización de los mensajes de candidatos, lo que hace crear una falsa ilusión optimista de los usuarios. En la última elección presidencial, el presidente Sebastián Piñera era el candidato que tenía la mayor cantidad de cuentas falsas.

Los desafíos en el ámbito de redes sociales son múltiples, desde el respeto en la interacción de los usuarios, hasta la profesionalización de las redes, especialmente en el ámbito de las cuentas institucionales, quienes son las llamadas a recibir directamente las consecuencias de las políticas públicas.

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