Leonardo Moreno: “La pobreza no es solo un tema de ingresos”




La Fundación para la Superación de la Pobreza, institución de la sociedad civil que busca aportar políticas públicas para superar las desigualdades ha estado muy atento a lo que está sucediendo en Chile tras el estallido social.

Y en ese contexto, el encargado de políticas públicas de la Fundación, Leonardo Moreno, analizó la situación actual en RevistaOpinión, enfatizando que “en Chile existe una acumulación de desventajas entre las mismas personas”, por lo que lamentablemente, la crisis que empezamos a vivir desde el 18 de octubre no le parece que fuera algo que no se esperara.

¿Cómo han visto esta crisis social por la que atraviesa el país?

En la Fundación habíamos publicado algunos estudios que dan un poco cuenta de lo que está pasando hoy en día, siendo algo que no nos tiene muy felices, sino más bien nos deja un grado de frustración por haber planteado estos temas anteriormente. Evidentemente nos llama la atención los grados de violencia de todo tipo y por otro lado, que haya pasado por algo muy puntual. Pero más allá de eso, no nos llama la atención que sucediera ya que hace mucho tiempo esto se conocía, la desigualdad en los sectores más vulnerables.

¿Cuál es el análisis de la situación pobreza en el país?

Depende mucho de cómo se plantee. Hace mucho tiempo que venimos insistiendo en que la pobreza no es solo un tema de ingresos. Si uno lo analiza de esa perspectiva, en Chile es de 8,2 por ciento, de las más bajas del continente, pero evidentemente lo que estamos viviendo tiene que ver con otra forma de mirar la pobreza. Nosotros hemos planteado que esta pobreza que estamos viviendo tiene que ver con vulneración de derechos básicos, falta de oportunidades. Si la medimos así, es más de un 20 por ciento en Chile y el peligro de caer en pobreza alcanza fácilmente el 50 por ciento de la población.

¿Este estallido ayuda a visibilizar el tema de pobreza en Chile?

Claro que sí. Lamentablemente con estas protestas, hechos de violencias, el país ha podido mirar el tema de la pobreza. Es triste llegar a estas situaciones para que se pueda visibilizar. Pero confío que de esto saldrá algo mejor. Chile viene viviendo situaciones muy injustas y la gente que salió a la calle en este poco más de un mes, lo ha hecho mejor en este tema de visibilizar que nosotros en 20 años. Muchos se han convencido que tenemos muchos problemas estructurales.

A pocos días de iniciar la crisis ustedes tuvieron una reunión en La Moneda para abordar el tema, ¿Sienten que fueron escuchados?

Fuimos dos días tras el estallido a plantear dos puntos. Uno era el cambio de interlocutores que tenía el Gobierno debido a que no se podía avanzar en algunos cambios estructurales que se debían tener. Y lo segundo es que con todas las desigualdades que tenemos la que más nos complica es la de la dignidad. Sabemos que hay diferencias que existen una brecha muy grande en los ingresos pero si hay algo muy complejo en Chile es el ejercicio de los derechos, de la dignidad, el trato con su diferencia odiosa que se le da a los más poderosos en este país. Se lo planteamos al Presidente y nos escuchó atentamente que debiemos avanzar en una Ley Antiabusos.

¿Qué te parecen las señales que ha dado el Gobierno en la materia?

Son el primer paso. El plebiscito que se hará en abril y la posterior convención constituyente va en un camino razonable que es tener un nuevo pacto social. Ahora el pacto que nos dará la Constitución no es lo único ya que, nosotros como país debemos tener un diálogo social más profundo, que cambie una seria de tratos y de relacionamiento entre los chilenos. No sacamos nada en tener una Constitución maravillosa si no tenemos una mejor repartición de riquezas, que pasa por muchos elementos como diferencias territoriales y tantas otras cosas. No podemos tener una desigualdad de trato.

La situación por muchos años se trataba de esconder que existen “dos Chile”, uno de Plaza Italia hacia arriba y otro hacia abajo, ¿Qué te parece que esto también se esté tomando en consideración?

A eso me refiero con la desigualdad de trato. Siempre hemos planteado que la mejor definición de desigualdad en Chile es la acumulación inmerecida de desventajas en las mismas personas. Acá hay una acumulación que tiene que ver con la mala salud, educación, mal barrio, transporte, falta de áreas verdes, con la imposibilidad de llevar una vida que otras personas si pueden. Esa es la desigualdad es algo más profundo que el tema del ingreso. Existe una desigualdad que solo se da por el lugar donde naciste y de eso debemos empezar a conversar con un nuevo pacto social.

¿Cuál es el camino para poder llegar a una solución y mejorar la desigualdad?

Creo que el tema Constitucional limitaba y ahora nos vamos encaminando, donde podamos establecer políticas públicas para tener los derechos necesarios. Hoy está encima la posibilidad de dar a entender que somos una comunidad que debemos ayudarnos unos a otros. Lo otro hay que seguir dialogando en temas como pensiones, medio ambiente que Chile debe plantearse seriamente.

 

 

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