Ley Identidad NN, primer paso a un duelo respetado




Todos sabemos que la vida implica a la muerte y que, llegado el momento, sufriremos la muerte de alguien cercano. Pero pareciera que esa certeza no nos ha servido para humanizarnos frente a quien pierde a un ser querido, o al menos para ofrecerle un espacio a la conmoción natural que la muerte significa. Más bien, pareciera que nos hemos vuelto apáticos frente a ese sufrimiento, en la engañosa creencia de que no verlo nos ayudará a seguir adelante, sin darnos cuenta de que el costo de esa omisión es, a la larga, demasiado alto.

Estas faltas de cuidado y respeto al dolor por la muerte de alguien querido, se hacen tremendamente palpables para las familias que pierden un hijo antes de nacer o en el parto.

Chile cuenta al año cerca de 2.300 muertes gestacionales y perinatales, cifra que solo incluye pérdidas a partir de la semana 20 de gestación. La realidad que enfrentan esas madres está lejos de lo esperado para quien vive tal experiencia, en el estado de necesidad que significan el embarazo y el duelo por maternidad. Estas mujeres no solo deben enfrentar la muerte de su guagua, sino un contexto institucional que no sabe cómo tratarlas y que cae frecuentemente en malos tratos. Así, las organizaciones que trabajamos en temáticas de mujer, maternidad y duelo, recibimos a diario testimonios de tratos inadecuados en los centros de salud donde se atienden: se les somete a procedimientos médicos -se las induce, se las duerme- sin ser informadas, se las aísla de sus parejas durante el parto, se les oculta su bebé sin consentimiento, o ven cómo su pequeño cuerpo es introducido en bolsas plásticas de deshechos, o llevado lejos sin darles opción de decidir si verlo, abrazarlo o despedirse. Estas madres viven esas horas o días rodeadas de mujeres con niños en brazos celebrando nacimientos felices. La ausencia de protocolos en el sistema de salud, ha hecho que las mujeres estén a merced de la buena voluntad del equipo médico que “les tocó”. Y aunque hay ejemplos de profesionales y médicos sensibles que hacen un trabajo invaluable en estas circunstancias, aún no es la regla que quisiéramos, fuese para todos.

A esto, se suma un sistema social que no contempla ningún programa de apoyo a la mujer en duelo gestacional o perinatal. Si bien la madre que tiene un hijo vivo tiene el respaldo de programas estatales que aplaudimos, la madre que vuelve a su casa con los brazos vacíos, devastada física y emocionalmente, se encuentra absolutamente desamparada. Las tasas de depresión en estas mujeres, de fantasías e intentos de suicidio, de ruptura de parejas, de desestabilización familiar y deserción laboral, son tan altas como desconocidas oficialmente.

A este escenario, se suma otro golpe para los padres cuyos hijos mueren en gestación: no se les permite registrar a sus hijos por su nombre, es decir, están obligados a aceptar que para el mundo sus hijos son “NN”. Por ello, hoy muchas familias visitan lápidas con la inscripción de “no nombrados”. Este hecho, quizás la constatación más concreta de lo invisible que es para la sociedad el pesar de estos padres, nos llevó a formar el “Colectivo Ley Identidad NN” para promover un cambio a la ley que prohíbe dar identidad familiar a un hijo muerto antes de nacer.

Conscientes de ser solo un primer paso, creemos que el reconocimiento legal de estos hijos es un avance para que aquellos padres puedan vivir un duelo de manera diferente. Es además, es una medida que ya existe en países como Alemania y España, que consiste en la creación de un registro especial y voluntario, que no implica creación de RUT ni tiene efectos patrimoniales, que no conlleva mayores gastos para el Estado y que, sin embargo, les permite a esas madres y padres validar su dolor.

De esta manera, la aprobación de una la Ley de Identidad NN, solo traería buenas noticias a miles y miles de familias, y de paso, nos acercaría a una meta no menor: ser una sociedad un poco menos fría y más humana.

Blanca Prat

Vocera Colectivo #LeyidentidadNN

Directora Ejecutiva Fundación Amparos

 

Síguenos