Los Jóvenes lucharemos frente al Cambio Climático




Durante estas últimas semanas hemos presenciado a nivel mundial una gran movilización en muchas partes del mundo en torno a lo sucedido por el cambio climático y los estragos que este fenómeno ha estado provocando, y mucho más por la falta de voluntad política de los actuales gobernantes mundiales o el preocupante negacionismo de algunos con este fenómeno natural que cambiara profundamente nuestra civilización.

Hoy existen gobiernos que lamentablemente no quieren asumir la responsabilidad en materia de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero (GES) y reducir la huella de carbono. Sabemos que gran parte de estos gobernantes tienen una tendencia política inclinada hacia la conservación de los privilegios del sector empresarial que posee dominios internacionales y son totalmente irresponsables con el impacto medioambiental. Esta tendencia se da de dos formas visibles: 1- “decir y no hacer” como el presidente Piñera que tiene un discurso bastante ficticio a la realidad que tenemos en nuestra institucionalidad Chilena sobre el cuidado del medio ambiente sobre todo en ámbitos de control y fiscalización; no firmando el acuerdo de Escazú cual instala un protocolo para el cuidado y la conservación del medio ambiente. 2- “el negacionismo” expresado directamente por gobernantes como Jair Bolsonaro, Donald Trump, entre otros gobernantes.

Si lo llevamos a una breve definición, el negacionismo es “el rechazo a priori sin consideración objetiva”, no existe una conciencia científica detrás de un negacionismo y solo existe una total ignorancia (en el sentido de que se ignora) los efectos que puede tener el fenómeno del cambio climático y no hacer nada al respecto o peor aún hacer más daño al medio ambiente. Aquí no tan solo se habla de los efectos que ya se han estado evidenciando en la actualidad, sino que, y por sobre todo, en las consecuencias que todo esto tendrá en un futuro, es decir en el mundo en que viviremos nosotros los jóvenes y las grandes generaciones que están por venir.

Por esta situación, las y los jóvenes comprenden los riesgos que conlleva esta “ignorancia” o “inconsecuencia” de los gobernantes actualmente en ejercicio, ya que a causa de estas acciones no se han realizado las políticas y las leyes necesarias para confrontar de mejor forma el cambio climático y quizás decirles a las nuevas generaciones que podemos tener un futuro mucho más amigable. Se trata de nuestra subsistencia, se trata de nuestras vidas, nuestras futuras familias e hijos, se trata de nuestro planeta y hasta ahora no tenemos otro para poder vivir en él, y si lo tuviéramos también deberíamos cuidarlo y no comentar los errores de nuestros antepasados. En fin, los jóvenes vamos a luchas incansablemente por enfrentar estas prácticas y salvar lo que queda de nuestro planeta, porque si no lo hacemos ¿que más nos quedara?

Decir y no hacer: la inconsecuencia medioambiental

Chile tuvo un gran protagonismo durante el Gobierno de la Presidenta Michel Bachelet  en el acuerdo de Escazú cual su proceso de negociación comenzó desde el año 2014 en Santiago. En el actual gobierno de Sebastián Piñera, a través de su ministra de Medio Ambiente Carolina Smith, no firmó dicho acuerdo y toma distancia en el proceso de negociación que se había llevado anteriormente. Un error garrafal, y una postura que muchos rechazamos tajantemente.

En el Artículo 7 de dicho acuerdo dice: establece el derecho de la ciudadanía para la participación en la toma de decisiones en torno a temas medio ambientales, especialmente en acciones que tengan impacto hacia el medio ambiente y que afecten la salud. Como también el artículo 8 del acuerdo que dice los estados que forman parte, integren en sus legislaciones nacionales mecanismos que aseguren el acceso a la información sobre justicia ambiental. En este sentido, incluye la construcción de organismos públicos estables y transparentes que tengan las competencias suficientes para la definición de procedimientos efectivos.

Como vemos, es un acuerdo que permite entregar garantías a los procesos sociales necesarios enfocados en la seguridad medioambiental y el derecho que se debería establecer para la ciudadanía. El actuar del presidente y su ministra vulnera profundamente este derecho y sobre todo en el impacto que tendrá en la salud de las personas entendiendo que “enfermo el medio ambiente, enfermas estarán las personas” la calidad de vida baja, la tasa de mortalidad crece, el bienestar es socavado, las migraciones comienzan, se devalúan los trabajos y las viviendas, entre otros fenómenos que conlleva todo lo anterior.

El negacionismo: la ignorancia con banda presidencial

Al igual de desastroso puede ser la inconsciencia medioambiental, el negacionismo del cambio climático es aún más grave ya que en su mayoría los gobernantes negacioncitas son capaces de permitir la quema de parques naturales, la matanza de animales silvestres, la destrucción de tierras en manos de pueblos originarios, la contaminación de agua y del mar, el uso indiscriminado de recursos naturales, la contaminación exorbitante del medio ambiente y de las mismas ciudades, entre muchas otras problemáticas que puede generar la ignorancia medioambiental con banda presidencial.

Estos gobernantes, sin exagerar, llevan la señal de “peligro” en cada uno de sus dichos y acciones. Muchas veces llega a impresionar la capacidad que pueden tener estas personas en el sentido de soportar tanta ignorancia que muchas veces uno se hace la pregunta ¿ellos llegaran a negarse a sí mismos? Llega a ser algo caricaturesco en verdad, pero ¿díganme si no se han hecho la pregunta? Esta gente, que por discursos populistas llegan a cruzarse la banda presidencial en el cuerpo, ¿pensara realmente en el futuro de quienes les toco representar? ¿Pensaran de como llegaran a ser recordados en un futuro? Si me preguntan a mí, creo que no, y lo único que creo que piensan es en como buscar las maneras más despiadadas e inclusive sangrientas formas de defender los intereses de miopes empresarios corruptos que solo se aseguran de su estado de privilegios y que ni siquiera piensan en sus nietos o sin ir más lejos en sus propios hijos. Egoístas hasta con su propio linaje.

Por esta razón, y por muchas otras, como ciudadanos, como jóvenes, como habitantes de un mismo planeta, somos TODOS actores con la capacidad de poder hacer algo que por muy pequeño que sea puede dar una luz al futuro que paulatinamente golpea nuestra puerta. A todas las personas les hago la misma pregunta cuando votan un simple papel en la calle o no fomentan el cuidado de la vía pública y los sectores naturales: ¿qué mundo quieren tener, uno con un planeta gris y contaminado o un mundo en un planeta que aún existan grandes lagos, ríos y un bello mar que podamos disfrutar? Aunque suene algo simple, pero de eso se trata: se trata de que las pequeñas acciones de cada una de las personas pueden llegar a cambiar el mundo, sino no me creen, vean a Greta Thunberg una niña que sola frente al parlamento sueco llego a sensibilizar a miles y miles de jóvenes, mujeres y niños en todo el mundo para decir no más al negacionismo y comencemos a actuar de verdad para poder salvar nuestro planeta. Ese mismo ejemplo muchas y muchos jóvenes lo defenderemos bajo cualquier circunstancia.

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