Mañalich y la Soberbia




Una de las cosas que mas sentido me ha hecho el último tiempo es cuando nos encontramos personajes que se mienten  a si mismos respecto a lo que los convocó realmente para integrarse al servicio publico. Muchos discursos poéticos ensalzan lo que algunos llaman “vocación de servicio” o también el ser parte de “un proyecto mayor” para mejorar la vida de los Chilenos y chilenas, o simplemente para ponerse a disposición de una política, plan o programa público. Todo lo anterior tiene implícita un regla, que es la de que todas esas acciones no dependen solo de uno, ni mucho menos de que estas  respondan al temperamento de  quienes las dirigen. Pues bien, el ex Ministro Mañalich es completamente lo inverso.

Pero esto no es sólo un problema de carácter, si fuera solo eso, hasta podría ser una anécdota, el punto de fondo es que su soberbia, la falta de escucha, y la necesidad de control, no solo nos llevo a decretar cuarentenas tardías, sino además, a perder toda credibilidad en la institucionalidad que, en este tiempo, debería ser la que nos brinde mas fiabilidad.

Ni los mas reconocidos epidemiólogos lograron convencer al Ministro que su teoría en cuanto a la pandemia nos llevaría al caos, sino que además, vimos expertos científicos señalando muy tempranamente que los datos entregados no eran del todo transparentes. Asimismo podemos decir que, producto del alargamiento de la “seudo normalidad” las medidas económicas para dar tranquilidad a las personas para hacer una cuarentena efectiva están llegando tres meses tarde.

Todo esto es mas abrumador todavía, cuando este personaje deja el cargo porque el renuncia, o sea, la primera autoridad del país, no vio en ninguno de sus errores, motivos suficientes para hacer un cambio de ruta. En efecto, esta es una situación que no tiene parangón, pero tuvimos al menos tres meses de ventaja en cuanto a visualizar lo que pasaba en Europa y además contábamos con una mesa de expertos que pusieron lo mejor de si para levantar propuestas que simplemente el Ministro desoyó.

No veo un presente- futuro alentador, ya que el nuevo Ministro París tiene que reconstruir una nueva estrategia, además de escuchar a los expertos, dialogar con los Alcaldes y demás actores, y actuar rápido, pero además y en paralelo debe devolverle a los chilenos la confianza en la institucionalidad se salud la cual se perdió porque la soberbia nos llevo al despeñadero.

 

 

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