Octubre: Mes de las Personas Mayores




La ONU definió  el día 1 de octubre, como el día internacional de las personas de edad, Chile también se suma  a la fecha con un  día nacional,  para relevar la presencia y valor  de las personas mayores  en nuestra sociedad, este es el contexto que involucra  el mes de octubre.

El objetivo de la fecha es motivar a los gobiernos a que formulen programas a favor de las personas mayores, a trabajar en los derechos vulnerados, un contexto que permita tomar conciencia sobre las condiciones de cuidado, salud, seguridad social, discriminación, maltrato y respeto a la diversidad entre otros temas. En este sentido,  las leyes son una herramienta  fundamental que permite abordar, evitar vulneraciones y proteger a las personas mayores ante los abusos, situación que nos coloca al debe.

El liderazgo de las personas mayores, es una cuestión indiscutible, tanto en la representación social de la tradición, como reservorio cultural y sostén emocional en contextos de crisis familiar y social, sin embargo, también son  vulnerables, ya que la discriminación  por edad  se instala en la observación de pobreza, discriminación y aislamiento social, elementos  que contradictoriamente se relacionan en la esperanza de vida  basada en  el éxito de las políticas públicas en materia de salud, que nos permiten vivir más , pero no necesariamente mejor.

De esta manera se configura  el crecimiento de la población de personas mayores, entre el aumento de necesidades y el aumento de su contribución a la sociedad, motivo por el cual, es tiempo preciso para  tomar conciencia sobre sus aportes, oportunidades y desafíos del envejecimiento para las sociedad en su conjunto.

En este sentido,  es fundamental contribuir al desarrollo de una sociedad para todas las edades, que pueda dimensionar un modelo sostenible, inclusivo y digno con las personas, independiente de su edad, esto implica participación en la vida social, económica y política de nuestro país, para enfrentar las desigualdades desde una mirada protagónica, amplia y con sentido de justicia.

Este año desde las naciones unidas ,el objetivo es enfrentar las desigualdades  con las que conviven las personas mayores y avanzar en evitar la exclusión que pueden aumentar en el futuro, Chile no puede estar ajeno,  y superar el slogan de los “ adultos mejores” es el primer desafío.

La vejez tiene múltiples rostros, vinculados al lugar de origen, genero, situación económica, acceso a la salud, nivel de ingreso y tipo de ingreso, en un ambiente de constante cambios, crecimiento  y nuevas necesidades.

El crecimiento, como un fenómeno instalado y  limitado a las personas mayores, nos plantea el desafío  de aumentar a la sensibilización sobre las vulnerabilidades que les afecta y las desventajas que implica, para avanzar a la urgencia  de legislar para prevenir y proteger frente a los cambios sociales excluyentes  y estructurales que no dimensionan la calidad de vida y presencia de las personas mayores.  Es tiempo de avanzar, sin dejar de evaluar la implementación de políticas públicas que han servido de soporte a esta nueva condición, como así también, modificar acciones cuyo efecto no tienen resultados positivos en esta nueva vejez.

La majadería de estandarizar el envejecimiento,  no permite avanzar en el reconocimiento a  su diversidad  y no promueve derechos, así también,  las razones económicas  mantienen rezagos que a  futuro tendrán costos incalculables.

Los tiempos modernos  traen consecuencias  para todas las generaciones, especialmente las que deben adaptarse de manera doble, por una parte convivir con  su propia composición sociocultural  y por otra, con los desafíos de un sistema que conocen pero no los reconoce. De esta forma la sociedad del envejecimiento nos plantea nuevos retos, basado en consecuencias económicas, humanas, sociales y políticas que buscan  alcanzar una agenda prioritaria de políticas públicas con formas concretas de intervención.

Responder a las demandas de las personas mayores con ofertas institucionales y  enfoque de derechos para proteger frente a las vulnerabilidades es un segundo  desafío, en busca de consolidar acciones en materia de cuidado, pensiones,  participación, inclusión y relaciones intergeneracionales.  La población adulta mayor no solo crece en cantidad, también requiere oportunidades de calidad, pues la vejez es una etapa de la vida, una etapa vital,  cuyas condiciones física y psíquicas  permiten desarrollar su capital instalado, pero esto se da, en la medida de reconocimiento y valoración a sus aportes del presente y futuro.

Para mantener y fortalecer derechos, es necesario  aumentar la inversión pública, mejorar los procesos formativos de la educación  para la especialización, modelos de  intervención , promoción de derechos  y acompañamiento del envejecimiento, esto implica, la  necesidad de  abordar  las consecuencias de la vida a largo plazo, la mitigación de enfermedades crónicas y el desarrollo de la participación política, garantías económicas y autonomía  en el  marco de la tan valorada democracia.

Finalmente, no debemos concentrarnos solo en vivir más, también debemos abarcar de manera integral los aspectos sociales, ya que la vejez es un fenómeno universal y la comunidad en su conjunto debe trabajar diseños de soluciones individuales, familiares y colectivos, para que las políticas publica dejen de enfrentarse a una amenaza y resuelvan  asumir la oportunidad que representan las personas mayores en nuestra sociedad.

Octubre nos invita a reflexionar, defender los años que hemos ganado y propiciar  acciones para una vida mejor. Necesitamos avanzar a un país que beneficie, reconozca y valore a todo su ciudadano independiente de la edad. Octubre es el mes de las personas mayores, el mes para tomar conciencia sobre nuestra propia vejez.

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