¿Qué líderes políticos nos merecemos?




De acuerdo con los últimos hechos acontecidos en el país, nos cabe de cajón la conclusión de que padecemos de líderes políticos, estadistas, aquellos que tengan una clara visión de desarrollo, que vean esta crisis como una oportunidad de avanzar, de cuestionar y tensionar todo lo que hemos construido y que hoy nos tiene en una profunda crisis de legitimidad respecto del modelo. aquellos que tengan esperanza en este proceso, para futuras generaciones, familias, niños y niñas que tendrán que analizar este proceso histórico.

Ellos se preguntarán, cómo parlamentarios /as, egoístas, simplistas, y defensores de sus ideas, desconociendo su propio principio de representar a otros y no a sí mismos, no fueron capaces de entender una crisis y que ya cuenta con 60 días? ¿Cómo se les explicará que hubo quienes, por exigir una mayor equidad, sus ojos les fueron quitados y fueron golpeados hasta dañar para siempre su integridad física? Sin duda será tanto o más doloroso a cuando nos contaban la historia nuestros padres acerca de lo que les tocó vivir, una dictatura que sin duda fue una de las más sangrienta de las que el mundo tendrá registro.

¿Cómo les explicaremos que para algunos la educación, la salud, la seguridad social fueran un derecho y que el Estado tiene la responsabilidad de protegerlo y facilitarlo? Algunos de estos incluso, valorando aquellos estados de bienestar del viejo continente y al mismo tiempo negándose a avanzar en esa dirección, expresando que aún no es posible dar ese paso, ¿entonces cuando? ¿Su desconocimiento es tal que piensan que esos países fueron siempre así?  Ese doble estándar debería declararlos personas non grata en dichos países.

No logro comprender como puede haber aquellos que tengan tanto desprecio por su propia nación, como es posible aferrarse tanto a sus privilegios y no comprender el verdadero sentido de una sociedad.

No quisiera hacerme la idea que estamos condenados a vivir en pleno siglo 21 con condiciones sociales del siglo XIX, me rehusó a creer que no hay esperanza para Chile o que solo algunos tienen más derechos y/o esperanzas que otros, más aún si a todos se nos exige cumplir deberes.

Es cuando tengo esperanza en este proceso que estamos viviendo, un momento histórico que ha logrado encontrar a jóvenes de los sectores más acomodados con aquellos donde el día a día es una experiencia de sobrevivencia, quisiera pensar que todo ha valido la pena, y que esos espectáculos mediáticos para ponernos de acuerdo si necesitamos otra constitución o facilitamos la participación de quienes históricamente han sido desplazados, sean solo un chascarro de este proceso, que avanzaremos a pie firme a construir la república y de la cual todos estaremos orgullosos, que nos pondremos al día con nuestros desafíos pendientes.

Chile sin duda esta viviendo el terremoto social más grande del que tiene memoria, y se juega probablemente el todo por el todo, pero es un proceso frágil, hemos visto quienes han caído y su lucha no será en vano, debemos hacerlo bien aprovechando la mejor oportunidad de enmendar el camino y acelerar el tranco al desarrollo. Pero también es momento que aparezcan nuevos lideres políticos, con proyección, alejados de intereses personales, que están seguros que la sociedad construimos todos y que todos tienen el mismo derecho a ser representados, es momento de una nueva generación que ciudadanos y ciudadanas cuyos principales intereses están en construir una comunidad sana, en paz consigo y el entorno y que su apuesta es a construir un futuro digno para cada ciudadano que ve en nuestro país un lugar para desarrollarse, los demás no nos sirven y no son lideres sino tejedores de intereses perversos.

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