Recuperación de los cuerpos, territorios y aguas




La conmemoración del día internacional del agua se enmarca en medio de una emergencia sanitaria mundial. Esta crisis ambiental, social y sanitaria nos ha llevado a desplazarnos y recluirnos. La soberanía sobre los cuerpos, territorios y recursos naturales, se ha visto vulnerada por la forma profundamente desigual que tiene este sistema: un sistema económico, social y político de dominación, basado en el crecimiento económico, sostenido desde el capitalismo y fundamentado en el extractivismo, elementos comunes al sistema patriarcal.

Como dice el poeta Chihuailaf la palabra surge de la Naturaleza y retorna al inconmensurable Azul; nosotras decimos que la existencia surge de la naturaleza y retorna a ella a través de la recuperación y defensa de las aguas. Creemos firmemente que los pueblos pueden buscar su soberanía, impulsar la gestión de bienes comunitarios y apostar por la autodeterminación en sus territorios. Así como las mujeres y disidencias deben poder ejercer soberanía sobre sus cuerpos para decidir ellas, y no otros, qué desean hacer con ellos. En esto, el reconocimiento de la diversidad es fundamental para aportar en la construcción de horizontes colectivos desde la plurinacionalidad y los feminismos.

Por la liberación y la desprivatización de las aguas. Por los pueblos que buscando el agua están buscando la vida. Por la defensa de los territorios, por los derechos de la naturaleza. Por la autonomía en relación con el propio cuerpo y una corrección de los sesgos androcéntricos de la cultura, es imperativa la descolonización de cuerpos, consciencia y territorios.

Nuestro actuar en relación a la crisis hídrica debe orientarse hacia la eco justicia, la sostenibilidad debe profundizar las conquistas de igualdad y autonomía que los feminismos han obtenido y continúan demandando como asignatura pendiente en las democracias modernas.  Es inaceptable que existan comunas en nuestro país, como el caso de Cabildo y Petorca, donde el recurso hídrico es inasequible, en el contexto del cumplimiento de las medidas sanitarias básicas para prevenir el contagio del COVID-19.

La dominación sobre las mujeres, disidencias y la naturaleza tienen un origen común, el sistema patriarcal que se caracteriza por su opresión hacia todos los otros seres vivos, pues ve una relación de subordinación y dependencia que le permite consumir los cuerpos, los territorios, los recursos naturales, el agua e incluso la vida para los fines que estime pertinente.

 

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