Sala cuna universal ahora ya




A propósito de la tramitación del proyecto de Sala Cuna Universal que se discutía post Fiestas Patrias en el Senado y que ha demorado mucho más de lo necesario porque hay complejidades de por medio que la ralentizan,  quiero compartir con Uds. que  esta reforma  pro empleo de las mujeres es una por la que venimos trabajando, discutiendo y tocando puertas por más de 10 años conjuntamente con la sociedad civil. Su concreción la esperamos con real expectativa y “ojo crítico” (igual para analizar la letra chica). Ahora bien, con o sin demora es sin duda una forma concreta para fortalecer el ingreso y mantención de las mujeres en el mundo del trabajo.

El proyecto de sala cuna “universal” es una necesaria reforma al Código del Trabajo que data de muy antiguo y que no da cuenta, obviamente, de la realidad actual de las demandas y necesidades de autonomía económica de las mujeres. Esta ley hará accesible el mercado del trabajo a más mujeres, facilitará el ingreso a otras cuya realidad familiar no les permite trabajar con paga fuera de casa y un tema no menor: contribuirá a frenar la violencia de género.

Por otra parte, el aumento de la cobertura del beneficio, al eliminar la barrera de las 20 mujeres en una empresa y al incorporar a las trabajadoras de casa particular y las independientes que cumplan con ciertos requisitos es un tremendo, tremendo logro que nos pone a la altura de los países europeos y escandinavos que nos llevan años en estos temas de igualdad, equidad y respeto a los derechos de trabajadoras y trabajadores.

Un gran pendiente es no incluir a los hombres que es una necesidad clara y latente si queremos avanzar en la corresponsabilidad parental (tema para otra columna sin duda), pues no considera la posibilidad de que los hombres trabajadores tengan, también, acceso universal a derechos de cuidado para sus hijos e hijas. Sin esta premisa seguimos entregando el cuidado de los hijos exclusivamente a la madre desde que nos levantamos, los vestimos y partimos con ellos/as a la Sala Cuna por mencionar solo una parte de la larga lista de “debo hacer” sin redefinir roles como la sociedad moderna nos exige!.

No puedo dejar de mencionar una acción afirmativa y positiva, un ejemplo que va más allá de lo mínimo  legal exigible y marca la diferencia:   la empresa   VTR al sumar políticas con beneficios para ambos padres sin distinción de género. Podemos preguntarles como lo hicieron y les aseguro que es “sumando y restando” además de una tremenda voluntad por el cambio y acorte de brechas entre hombres y mujeres. Sin duda uno de los pocos casos y digno de imitar o me equivoco?

Cerrando el círculo, para superar la menor participación laboral de las mujeres (48.8%), la fórmula más inmediata es aprobar la reforma a la ley de sala cuna en la Comisión de Trabajo del Senado permitiendo equiparar costos de contratación y solucionar, en parte, la brecha salarial de género.

Siempre que escribo una columna o voy a un programa de radio o televisión  repito como mantra:

Generar cambios requiere no solo de valentía y razón, requiere de SENSIBILIZACIÓN con perspectiva de género: esos anteojos que reflejan que no solo hay celeste y rosado al costado del lente, sino miles de colores que nos muestran la diversidad que requiere de atención y respuesta evitando sesgos, prejuicios , machismo y micromachismos.

Repitamos el mantra juntos/as y avancemos con una Sala Cuna Universal para que más mujeres estén en le mundo del trabajo y compartiendo los roles de cuidado!!

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