Veliche antes que chilote. Chilote antes que chileno.




¿Sabía usted que a mediados del siglo XVII Chiloé era territorio español? Imagine que los españoles implementaron la encomienda sometiendo a los indígenas veliches que habitaban este territorio. Los veliches se levantaron exigiendo que se les devolvieran sus tierras y su dignidad, y a través de casi un siglo de resistencia pacífica lograron sumir en una crisis profunda a la economía colonial chilota, y fue gracias a ello que se abolió la encomienda los esclavizaba. Los derechos sobre el territorio veliche emanaban en primera instancia desde la corona española a través de los “títulos Realengos”, posteriormente llamados “Potreros Realengos”, lo que permitió a las comunidades veliches la inscripción en bienes raíces de sus títulos de dominio.

Sin embargo, a partir de la integración del archipiélago de Chiloé a la República de Chile en 1826, comienza el desmoronamiento del reconocimiento del territorio indígena en el archipiélago. El tratado de Tantauco y la ley Freire no pudieron sostener este derrumbe y el propio estado de Chile, una vez anexado Chiloé a su territorio, se apropió de las tierras indígenas, iniciando un proceso de mensura de las propiedades fiscales e inscripción como “Dominio sin título”, reduciendo el territorio veliche a escasas franjas de tierra en donde éstos habitaban. En 1896, el ejecutivo aprobó un decreto para entregar 100 mil hectáreas de tierra a un extranjero que colonizaría el archipiélago, y con eso el territorio y las comunidades veliches pasaron a ser parte del patrimonio del Estado, desconociéndose los títulos de dominio entregados por la colonia española. La tierra declarada fiscal fue luego adjudicada a las empresas que iniciaron la explotación de los recursos naturales en Chiloé, especialmente del recurso forestal.

¿Le suena repetida esta historia?

Con la inscripción fiscal de 1900, se inicia un proceso de invisibilización de la cosmovisión del pueblo veliche, al desconocer en sus documentos republicanos el concepto de “territorio”, borrando con ello el significado de la tierra, los ríos, el mar, los vientos, la lluvia, el bosque, desmembrando el espacio de significación ancestral indígena de todo un pueblo. Actualmente, el pueblo veliche es considerado por el Estado chileno una variable geográfica de la etnia mapuche.

El reconocimiento de los pueblos indígenas se basa en cuatro dimensiones: el auto-reconocimiento de la identidad, el origen común, la territorialidad y la dimensión lingüístico-cultural. El pueblo veliche, huilliche o williche no es carente de ninguna de estas dimensiones, y los más de 8 mil comuneros veliche organizados en territorio chilote, son sin duda una adherencia étnica muy significativa, para exigir el reconocimiento del Estado. En la actualidad son los lonkos y werkenes veliches los guardianes de lo que queda del archipiélago, son estas comunidades indígenas las que prenden las alarmas cuando la amenaza al territorio es latente, son ellos quienes enseñan con el ejemplo al chilote a pararse con convicción frente a la injusticia, las fuerzas especiales, las autoridades, las empresas, etc. ¿Sabía usted que existía el pueblo veliche?

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